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Orígenes del Chanoyu

Si dices Matcha enseguida piensas en Japón y en la ceremonia del té Chanoyu, la sorpresa es que el origen está en China! Durante el periodo Kamakura (1185-1333) el monje budista-zen Eisai, en un viaje a China, quedó prendado de la forma en la molían el té, su preparación... y no dudó ni un momento en enseñar ese método a sus compañeros del templo y cada monje que venía de visita era honrado con dicho té molido. Poco a poco su uso fue extendiéndose por diferentes templos hasta que se popularizó y llegó a las casas de nobles y samuráis en el periódo Muromachi (1336-1573).

Esta  popularización hizo que se empañara un poco la sofisticación espiritual de su uso en templos, pues se tomaba en el tiempo de ocio de dichos nobles junto con alcohol, juegos de azar, para presumir de lujo y excesos... Hasta que el maestro del té Murata Juko propuso volver a los orígenes y usar exclusivamente este método como unión espiritual entre el anfitrión y los invitados. Esta forma de preparar el té molido (matcha) se conoció como Wabicha.

Años después el maestro de té Sen no Rikyu, dentro de la filosofía Wabi-sabi que resalta la contemplación de la belleza en las cosas cotidianas, simplificó y ralentizó la forma de hacerlo añadiendo sosiego, pureza, respeto, tranquilidad, sencillez, paz mental y armonía con la naturaleza a esa unión espiritual. Y así se perpetuó hasta la actualidad con el nombre de Chanoyu.


El secreto del Té Coreano

Este verano hemos descubierto por qué está tan bueno el "Té de Jengibre Coreano" y el truco está en infusionar una mermelada con trozos de jengibre, limón y miel. Lo bueno es que se puede preparar directamente con agua fría o caliente.

Si os animáis podéis infusionar vuestra mermelada favorita o crear la vuestra propia... Aquí os decimos cómo preparar mermelada de té.


Historia del Té Negro Earl Grey

El té Earl Grey es un clásico británico con un sabor exquisito a pesar de la simplicidad de su composición: té negro y bergamota.

Debe su nombre al Conde Charles Grey en la época que ejercía de primer ministro inglés (1830 - 1834) pues se apasionó de su sabor supuestamente cuando lo recibió como agradecimiento a unas gestiones diplomáticas y cuando se lo ofrecía a sus invitados éstos recomendaban a sus amigos ir a probar el té del Conde Grey (en inglés Earl Grey). Más allá de los hechos, rumores de la época han generado diferentes leyendas...

  • La leyenda más extendida dicen que el té fue regalo de un padre chino para agradecer al conde haber salvado a su hijo de un ahogamiento.
  • Otra versión, que fue un regalo de un maharajá indio por haber rescatado a su hijo de las garras de un tigre.
  • Y una totalmente diferente cuenta que esta mezcla fue fruto de la casualidad, cuando un barco con cargamento de té por un lado y de bergamota por otro sufrió las consecuencias de un temporal. La tormenta hizo que varias botellas de aceite de bergamota se derramaran sobre los sacos de té. Al llegar a puerto el primer ministro se personó a evaluar los daños y al saborear el té con la bergamota le gustó tanto que dio el visto bueno para su venta.

No sabemos con cuál historia quedarnos, lo que sí tenemos claro es que el conde tuvo que ser muy fan para tener el honor de poner su nombre a un té.

Orígenes de la Taza de Té


El origen de las tazas de té se le atribuye a los chinos, pues fueron los primeros pueblos en elaborar esas piezas de cerámica con técnicas de cocción en hornos más sofisticadas, de allí se transfirió hacia Corea y Japón, llegando a Persia hasta el norte de África y posteriormente a Europa.

Las primeras tazas tenían forma de cuenquitos y eran de barro, más adelante se hicieron de arcilla y finalmente descubrieron la porcelana (roca caolín cocida a más de 1.200ºC). La aparición del uso del caolín para la creación de tazas y otras vajillas data en la época de la dinastía Han (206 a.C. - 220 d.C.) y a Europa llegará en el siglo XVII principos del XVIII.

Son los ingleses los que introdujeron el uso del platillo para permitir que el té se enfriara antes de ser sorbido, finalmente se usó como apoyo para la taza y recoger las gotas de té. Y el asa fue lo último en introducirse como parte de la taza.

Ahora incluso se usa para hacer ¡Tea Mug Cakes! Y si se te dañan o lastiman siempre puedes darle una nueva vida como macetero, soporte para velas... muchas más ideas para reutilizar pinchando aquí o bajo la etiqueta reciclaje.

El Chasen

Como ya hemos visto en la entrada de la Ceremonia Japonesa del Té "Chanoyu" el chasen juega un papel importante pues es lo que ayuda a que el Matcha se mezcle con el agua creando burbujitas. Son elaborados a mano y requiere mucha calma. Es un trabajo minucioso pues de una rama de bambú se desprenden cada una de las varillas.

Para ello se seleccionan los bambús más regulares, rectos y con el grosor deseado para el mango, se dejan secar al sol y se procede a su elaboración:
  1. Se rasca la capa exterior para quedarse con una capa más lisa.
  2. Se corta a la altura deseada.
  3. Se empiezan a crear las varillas haciendo incisiones precisas y delicadas a la vez que se les va quitando espesor y subdividiendo hasta obtener varillas muy finas y homogéneas, manualmente se van separando y dando la forma de brocha.
  4. Se rodea con un hilo en la base de las varillas y entre el mango para que las varillas no cedan hacia fuera.
  5. Y para terminar se trabajan las varillas del centro.
Al ser un trabajo totalmente manual, delicado y de precisión se tarda varias horas en crear un chasen, para que os hagáis una idea, un artesano profesional fabrica unos 5 al día.

Gracias a las horas dedicadas a elaborar un buen chasen hacer Matcha es muy fácil, en esta entrada del blog os contamos cómo prepara Matcha.

You Are My Perfect Cup Of Tea

Eres mi taza de té perfecta! Así de románticos son los británicos, como el té es la bebida que deben amar todos los ingleses (desde el desayuno con un "Té Negro English Breakfast" hasta la merienda con su tradicional "Tea O'Clock" o "Té de Las Cinco") es la expresión que usan para decir que eres su pareja ideal y que se sienten igual de felices a tu lado que cuando disfrutan de una taza de té.

¿Y vosotros cómo le hacéis saber a la gente que les queréis? Quizás regalando té ;)

Origen de los Tes de Navidad


Con el frío nos apetece más beber "Tés de Navidad", pero ¿no os entra la curiosidad por saber de dónde viene esta costumbre?

Algunos historiadores le atribuye el mérito a Reino Unido que en el siglo XIX comenzó la tradición de preparar el té en los días de invierno añadiendo canela, jengibre y piel de naranja para entrar mejor en calor... con el paso del tiempo el aroma de esta mezcla se asoció a las fiestas navideñas y comenzó a conocerse como Té de Navidad.

Otros apuntan que no hay un lugar de origen concreto y que era costumbre muy extendida en diferentes mercados navideños de centro Europa donde cada puesto ofrecía su propia versión navideña. En la actualidad hay rutas turísticas para visitar los diferentes mercados navideños europeos y así poder probar la especialidad de cada localidad.

Además de ayudarnos a pasar mejor el frío y mejorar nuestro sistema inmune son un acompañante perfecto para los polvorones, mazapanes y otros dulces navideños y un aliado para las comilonas y digestiones pesadas.

Muchos son los que se enamoran del sabor navideño y por eso en I Love Tea Company puedes encontrar mezclas navideñas como "Té Negro Estrella Fugaz", "Té Rojo Pastel de Navidad", "Infusión Fantasía", "Rooibos Turrón", "Rooibos Estrella"... ¡Durante todo el año!

Caramelos de Violeta y Té Negro


Nuestro "Té Negro Violeta" está inspirado en el sabor de los tradicionales "Caramelos de Violeta" que llevan más de 100 años aromatizando nuestra infancia y que se elaboraban con flores de la sierra de Madrid que vendían las violeteras que alegraban las calles de antaño. Por su increíble sabor han sido los favoritos del rey Alfonso XIII que se los regalaba a su mujer, la reina Victoria Eugenia, y también a su amante, la actriz Carmen Ruíz Moragas, un gusto que pasó a su hijo bastardo Leandro de Borbón, por lo que alcanzó fama a nivel nacional y se convirtieron en un símbolo típico de Madrid.

TRUCO: Si te gustan los caramelos de violetas prueba a endulzar el té de violeta directamente con ellos y mientras disfrutas de su sabor estarás a la vez ayudando a combatir el cansancio, la ansiedad, el dolor de cabeza, los problemas cardiovasculares, catarros, etc. 

Puedes conseguirlos en I Love Tea Company en tienda y online tanto los "Caramelos de Violeta" como el "Té Negro Violeta".


Galletas Holandesas


Las galletas holandesas "Stroopwafels" están tan ricas que son conocidas mundialmente y se han vuelto símbolo de Holanda junto con el queso Gouda, los tulipanes y los zuecos.

La traducción literal de "Stroopwafels" es "Sirope-Gofres" y las originales son como una especie de sandwich de dos galletas tipo gofre redondas rellenas de sirope de caramelo y canela con unos 8 centímetros de diámetro, idóneas para posar sobre las tazas de té calientes y así con el calor que sube se reblandecen sin necesidad de mojar en la bebida (por eso también son conocidas como "Tapa-Té").



Sus inicios se remontan a 1784 y al parecer las inventó un panadero ubicado en Gouda al que le daba pena tirar las galletas rotas que nadie quería. Pensó que podría juntar todas las galletas sobrantes y hacerlas migas para crear una nueva... Lo consiguió, pero se le deshacía fácilmente, así que se le ocurrió utilizar sirope de caramelo a modo de pegamento y añadir canela para hacerlas más sabrosas; Así es como cuenta la leyenda que se inventaron.

Su consumo aquí es más habitual entre los bebedores de té e infusiones, pero en los Países Bajos se sirve también como acompañante del café, cacao o leche.

De la Planta a la Taza

Hemos visto cómo el té ha pasado de ser una bebida exclusiva para el emperador de China a ser una de las bebidas más consumidas en el mundo y también cómo pequeñas variaciones en su método de cultivo y elaboración obtuvieron como resultado diferentes sabores como el té negro, té rojo, té oolong, etc. hasta llegar a los tés mezclados, de flores, frutas... Ahora os explicaremos las fases por las que tiene que pasar para que el té llegue de la planta a nuestra taza.

Pasos para la Elaboración del Té


  1. Cultivo: Desde que es plantada la semilla de la planta del té (Camelia Sinensis) recibe muchos mimos y cuidados. Necesita estar en un clima húmedo (con precipitaciones anuales entrono a 70 - 310 cm) y caluroso pero no en exceso (entre 14 y 27ºC)
  2. Recolecta: Cuando ha crecido lo suficiente se inicia la recolecta seleccionando las hojas adecuadas para cada variedad de té. Se hacen dos recolectas al año coincidiendo uno con los primero días de primavera y otro con el comienzo del verano. Y si el clima lo permite también será posible hacerlo en otoño o invierno, pero suele ser más inusual. La recolecta de té a granel sigue siendo manual porque es la única forma de garantizar que la hoja no se rompa y de escoger las de mejor calidad.
  3. Deshidratación: Terminada la recolecta los brotes se extienden en esterillas de bambú para que el sol evapore el exceso de agua (de media suelen perder más de un cuarto de su peso en agua), en días nublados se realiza en habitaciones especialmente acondicionadas. Este proceso también es importante porque es cuando las proteínas se transforman en aminoácidos libres y se libera la teína, lo cual influye en el sabor del té.
  4. Maceración: Posan las hojas de té en bandejas de bambú para amasarlas suavemente y con cuidado para no activar demasiado las encimas oxidativas. 
  5. Fermentación: Sólo para tés que necesitan de una fermenteación (tés negros, rojos o azules), para tés sin fermentar (tés verdes o blancos) se salta directamente al paso de fijación. Las hojas maceradas se dejan reposar en una habitación con ambiente controlado para que no esté ni muy húmedo ni muy seco y así la hoja pueda fermentar de forma natural (de vez en cuando las hojas son agitadas para una fermentación homogénea). Durante esta fase las hojas van perdiendo su clorofila y por tanto el color irá tornando de verde a negro y sus taninos se van transformando. Para los tés semifermentados (azules o oolong) se pasa a la fase de fijación antes de que se complete la fermentación (desde un 5% a un 70% de fermentación). 
  6. Fijación: Se añade calor para detener el proceso de fermentación iniciado en la fase de maceración (salteándolas en sartenes de hierro muy calientes, al vapor o en tambores de bambú rotativos expuestos a corrientes de aire caliente).
  7. Enrollado: Una vez terminado el proceso de fijación las hojas son enrolladas (para ayudar a liberar las esencias) en forma de vainas o bolas según el sabor deseado.
  8. Secado: Un último golpe de calor (al sol, horno, sartenes o secado al aire)  para asegurar que el producto está totalmente seco y preparado para conservarse intacto por mucho tiempo. Esta fase también va a influir en el sabor resultante, por ejemplo si se calienta mucho adquirirá un sabor tostado, y es por eso que puede haber infinidad de variedades de tés puros.
  9. Postfermentación: Este paso es sólo para aquellos tés que requieren de un envejecimiento como los tés rojos Pu-Erh (para saber más sobre su elaboración haz clic aquí) o para los que requieren de un horneado extra, asar al carbón, ahumar en una fogata hecha con maderas de pino o almacenar con flores o frutas para aromatizar.

Como podéis apreciar son las pequeñas variaciones en su elaboración las que crean los diferentes sabores resultantes, pero también es importante el modo de prepararlo para sacar el máximo provecho a su vigorosa elaboración por eso os recomendamos leer "Cómo preparar un buen Té Verde" y "El Té con todos los Sentidos".

Breve Historia del Té en China

En la antigua china se infusionaba la hoja fresca (sin fermentar) recién recogida de la planta del té (Camelia Sinensis) y se tomaba como bebida medicinal (lo que hoy llamamos "Té Verde" y "Té Blanco"). Cuando su consumo se popularizó, las hojas se empezaron a secar para poder abastecer la demanda y también para que se pudiera consumir todo el año. La técnica de secado consistía en secar la hojas al sol y al atardecer se le daba un toque de calor seco para deshidratar completamente la hoja de té.

Con el tiempo tuvieron problemas de almacenaje y probaron a compactar las hojas, se hacía antes de que se secaran del todo para que fueran más maleables y así poder prensarlas para que ocuparan menos sitio. Al principio se compactaban varias hojas formando una especie de disco o lingote, pero más tarde probaron otras técnicas de enrollado que permitían el rizo de la hoja individual y un secado más rápido. Hoy en día la técnica de lingote es la que se conoce como "Té Rojo", pues al compactar las hojas tardaban días en secarse y favorecía la fermentación de la hoja verde.

Experimentando con diferentes formas de enrrollado y secado descubrieron que los tés semifermentados (conocidos como "Té Azul o Oolong") también tenían un sabor y texturas deliciosos. Para evitar la fermentación completa se interrumpía el proceso de calentado al vapor y las hojas eran rápidamente rociadas con agua fresca para su enfriado. Acto seguido se enrollaban las hojas para evitar que estén mucho tiempo apiladas y terminaran de fermentar.

En China, a finales de la Dinastía Tang (618 - 907 d.C.), el consumo de tés fermentados y semifermentados estaba tan extendido como el del té sin fermentar y además se consumía por puro placer y no sólo a modo de medicina. Esto demuestra que las mejoras en el proceso de elaboración del té lograron sabores diversos y deseados... Ya no sólo era importante el momento de la recolecta, también se debía poner mimo durante su proceso y para prepararlo se desarrolló la técnica del "Gong Fu Cha".

El descubrimiento del "Té Negro" no será hasta finales de la Dinastía Ming (1368 - 1644), no hay escritos de su consecución y muchos apuntan a que fue resultado de un té oolong demasiado macerado o un té verde expuesto demasiado al sol.

En china es muy común que se formen leyendas entorno a la creación de cada té si quieres aquí te contamos la "Leyenda del Té de la Luna Enamorada", "Leyenda del Té de la Diosa de la Compasión de Hierro", "Leyenda del Emperador y el Té", "Leyenda del Té del Dragón", "Leyenda del Té Rojo Pu-Erh", "Leyenda del Té Verde" y muchas más bajo la etiqueta de "Leyendas".

Cúrcuma


El otro día viendo en la tele el programa "La Comida Reconfortante de Jamie Oliver" vimos cómo usaba la cúrcuma para cocinar y se nos ocurrió compartirlo con vosotros. Pero antes os contamos sus propiedades.

La cúrcuma también conocida como turmérico o azafrán cimarrón es originaria de la India y debido a su sabor y color no puede faltar en su gastronomía, pero también es muy utilizada en la comida hispanoaméricana y en algunas partes de Japón se bebe junto con el té.

En cuanto a sus propiedades es antifúngica, antibacteriana, antiinflamatoria, antribronquial, carminativa, antidepresiva, hepatoprotectora, reduce los niveles de estrés, aumenta la producción de serotonina, mejora el sistema inmune, ayuda a reducir la acidez de estómago y los gases, alivia los cólicos, trabaja en el drenaje del hígado, vaciado de la vesícula y la eliminación de piedras biliares, ayda al páncreas, reduce la artritis, controla la diabetes, previene enfermedades cardiovasculares, reduce el colesterol malo y los triglicéridos.

Podéis beneficiaros de sus propiedades tomándolo en infusión o añadiéndolo a vuestras recetas. A continuación os ponemos una receta sencilla de "Pollo a la Cúrcuma".

Ingredientes:

  • Pollo (500 gr. de pechuga deshuesada)
  • Yogur Natural 250 ml.
  • Cúrcuma molida 1 cucharadita
  • Curry molido 1 cucharadita
  • Pimienta molida 1 cucharadita
  • Cebolla 1
  • Ajo 4
  • Aceite de Oliva
  • Perejil
  • Sal

Preparación:

  • Lo primero es hacer la salsa, se añade en un bol yogur natural, una cucharadita de cúrcuma, otra de curry y otra de pimienta y se mezcla bien. Se deja reposar mientras preparamos el pollo.
  • Se cortar el pollo en dados grandes, se añade sal al gusto y dos ajos picados. Cubrir todo completamente con la salsa dejándolo marinar por al menos 2 horas en la nevera.
  • Poner aceite de oliva en una sarten y saltear a fuego medio el preparado anterior con la cebolla y los ajos restantes todo muy picadito.
  • Bajar el fuego y añadir agua hasta cubrirlo el pollo, tapar la sartén y subir el fuego hasta reducir la salsa.
  • Picar el perejil y añadirlo por encima una vez emplatado.
¡Esperamos disfrutéis mucho preparándolo y comiéndolo!

De té puro a la creación de blends

La comercialización del té en hoja suelta como se hace hoy en día se inició en China durante la dinastía Song (960 - 1279 d.C.) cuando se popularizó su consumo y había que llevarlo a lugares más lejanos. Las necesidades de conservación y transporte hicieron que se secaran las hojas para que su sabor quedara intacto a pesar del paso del tiempo y fueron enrolladas para que abultaran menos.

Este proceso consistía en eliminar la humedad con calor, primero al sol, luego al vapor y finalmente con calor seco, como no había reglas la forma de hacer de cada casa de té era diferente y esto dio lugar a una infinidad de variedades de té: verde, negro, rojo, azul, blanco... Con el tiempo se dieron cuenta que también influía en el sabor del té si había otros elementos cerca como flores, frutas, etc. durante su proceso de secado, transporte y almacenaje pues el té es un potente absorbe olores (por eso es importante guardarlo en un envase que cierre muy bien y de material no poroso para la mejor conservación del té).

A partir de entonces había casas de té que se especializaron en los tés mezclados (también conocidos como blends  o aromatizados) y fueron inventando nuevas combinaciones con flores ("Té Verde Jazmín", "Té Rojo Pétalos de Rosa",etc.), frutas ("Té Rojo Frutas del Bosque", "Té Negro Piña Colada"), frutos secos, vainilla, canela y otras especias (como el "Té Negro Masala Chai" o el "Té Negro Estrella Fugaz"), hierbabuena y otras hierbas (por ejemplo el "Té Verde Moruno")... Incluso ahumados como el "Té Negro Lapsang Souchong", con arroz tostado como el "Té Verde Genmaicha" o con chocolate como el "Té Rojo Chocolate Delicatessen" (nosotros tenemos más de 100 variedades que puedes consultar en nuestro catálogo online).

Por otro lado, también se experimentó mezclando diferentes tés puros con diferentes matices (según su proceso de elaboración o tierra en la que se ha cultivado) para un buen equilibrio del sabor, cuerpo y color final, ejemplo de ellos son el "English Breakfast" o el "Irish Breakfast". Esta opción suele ser con tés negros o tés de sabores fuertes que es donde más se nota ese balance en las texturas gustativas.

Lo más importante para conseguir creaciones deliciosas es conocer muy bien las variedades y la personalidad de la hoja de té (cómo evoluciona en su viaje por los sentidos, las notas que resuenan en cada gota...), sólo entonces se sabrá con qué mezclar y en qué cantidad. Eso no quita que os animemos a experimentar y mezclar en casa... ¡Mirad que de ingredientes ponemos a vuestra disposición aquí!

Elaboración del Té Rojo Puerh

El té rojo Pu-Erh es una variedad de la planta del té fermentada y conservada por años en tinajas de barro, lo cual hace que tenga un sabor único y muy característico. Como cuenta la "Leyenda del Té Rojo" su hallazgo se debió a la mala suerte de un mercader y a la casualidad, pero hoy en día tiene un largo proceso de elaboración.

FASES DE LA ELABORACIÓN DEL TÉ ROJO PU-ERH


  1. SELECCIÓN: La recolecta se inicia temprano en la mañana seleccionando hojas maduras y grandes que son las que mejor sabor van a ofrecer para esta variedad de té.
  2. LIMPIEZA: Hacia la tarde las hojas frescas son expuesta en grandes explanadas de bambú ante los rayos de sol más débiles del día para que se vaya el exceso de agua, aireen y limpien.
  3. SALTEADO: A la mañana siguiente, con los primeros rayos de sol comienzan a calentarlas en grandes sartenes o woks por un maestro que controla en todo momento la cantidad de fuego mientras saltea enérgicamente las hojas de té con destreza para evitar que se estanquen al fondo o se quemen. Este proceso neutraliza las encimas para que no desaparezcan y reduce en su punto justo las hojas (si se reducen demasiado se tostarán y si se dejan poco tiempo no se eliminarán los microorganismos encargados de la oxidación y tendrá un sabor raro y agrio).
  4. ENROLLADO: Sirve para cuartear las hojas y así liberar el agua restante. Esta fase es crucial para la consecución del aroma.
  5. SECADO: Ahora las hojas están preparadas para su completo secado. Se esparcen sobre esterillas de bambú y se dejan secar al sol en su horas de máximo esplendor. 
  6. FERMENTACIÓN: Después son guardadas en tinajas de barro llenándolas al máximo (la hoja queda suelta pero algo prensada) en una habitación con cierta humedad (para ayudar en el proceso de fermentación, pero cuidado, demasiada humedad lo estropearía). Cuanto más tiempo estén así más meloso será el sabor resultante. Es importante cuidar el entorno de conservación pues el té en esta etapa va a absorber cualquier aroma que haya a su alrededor (las tinajas son transpirables y dejan pasar olores).

TIPOS DE TÉ ROJO PU-ERH


El té rojo por su forma de elaboración adquiere muchos matices según se haga cada fase (se tueste poco o mucho, la forma de enrollado, el entorno durante su conservación, etc.), pero en general se podrían clasificar en "生茶" y "熟茶" (ShengCha/Curdo/Tableta y ShuCha/Madurado/Suelto).

  • Sheng Cha (生茶), pocas hojas de té son prensadas con forma de ladrillo o tableta cuando todavía son té verde y sufren una fermentación lenta que hace que el té cambie con los años (esta parte sustituye a la fase 6 explicada anteriormente). Al principio las hojas son como el té verde, el color de la bebida es amarilla y el sabor fresco; con el tiempo se va oscureciendo y el color de la bebida va pasando por naranja a marrón y con los años a rojo oscuro o negro, el sabor también va cambiando y tendrá diferentes matices según si se ha conservado en un sitio seco o húmedo y los aromas que había alrededor (madera, flores, whisky...). 
  • Shu Cha (熟茶), gran cantidad de té se apila en tinajas de barro en un almacén con cierta humedad (como se explica en la fase 6 del anterior apartado) y suele tener formato de hoja suelta no como las tabletas del ShengCha. Otra diferencia con el té rojo Pu-Erh crudo, es que aquí el proceso de fermentación es más rápido y el color de la bebida es directamente rojo muy oscuro, casi negro. Con el paso del tiempo la hoja se va contrayendo y el sabor afinando.

CURIOSIDADES SOBRE EL TÉ ROJO PU-ERH


La mejor forma de sacar su aroma es utilizando la técnica de la "Ceremonia China del Té: Gong Fu Cha", pues debido a sus características de elaboración las hojas de té rojo Pu-Erh son perfectas para realizar varias infusiones de las misma hoja sin perder su sabor.

En la antigüedad esta variedad de té era muy apreciada y alcanzó un gran valor llegando a usarse como moneda de cambio, por lo que se comprimieron en tortas pequeñas que mejoraban su transporte e intercambio.

Se dice que el té rojo Pu-Erh recién prensado es como una persona joven, al comienzo tiene frescura y un sabor enérgico, a medida que se hace mayor adquiere la sabiduría del entorno como el Pu-Erh que adquiere sabores según la temperatura y humedad a la que ha estado expuesto, los olores que le rodean... Por eso es importante el lugar de conservación, que no haya olores fuertes, que el aire fluya y no le lleguen los rayos de sol que lo secaría demasiado pronto.

A mayor calor y humedad durante su tiempo de maduración o conserva (fase 6 de la elaboración del té rojo de nuestro relato) más rápido cambiará, pero hay que tener cuidado de que no haga demasiado calor ni humedad para evitar que se eche a perder. Si compras el té ShuCha (hoja suelta) no tendrás este problema porque los expertos lo han hecho por ti, pero si has comprado ShengCha (en tableta) no intentes acelerar su proceso de fermentación rociándolo con agua pues lo estropearás, ten paciencia y disfruta de su evolución en cada taza.

Las hojas de Pu-Erh encogen si se han almacenado en un lugar seco, por el contrario se expanden si el lugar es húmedo. Como se aconseja guardar en lugares poco húmedos, los tés que han estado más años conservándose presentan hojas enrolladas más finas y pequeñas.

El té rojo Pu-Erh madurado (ShuCha) no es amargo y el crudo (ShengCha) irá perdiendo amargor con el paso del tiempo. Además nos ayuda a eliminar toxinas, desengrasarnos por dentro y no es nada astringente. Puedes ver todos sus beneficios aquí.

Y si te has quedado con ganas de conocer la "Leyenda del Té Rojo Pu-ERh" puedes hacerlo aquí.

La Bolsita de Té

Las bolsitas de té nacieron con la idea pragmática de dos mujeres, sin ser conscientes de que ayudarían a potenciar el consumo de té. Las primeras patentes datan a principios de siglo XX, a las americanas Roberta C. Lawson y Mary Molaren de Milwaukee (Wisconsin) se les ocurrió confeccionar unas bolsitas tejidas de algodón con una solapa que hiciera de cierre en sustitución a los filtros de metal para reducir su coste de producción (patente US723287 "Tea-Leaf Holder").

Pero no es hasta 1908 cuando las bolsitas de té tomaron protagonismo, de forma casual, en nuestras vidas de la mano de Thomas Sullivan, un comerciante de té neoyorquino que para dar a conocer su producto decidió enviar pequeñas muestras por correo postal a clientes potenciales. Para que las hojas de té no fueran sueltas en el sobre metió el producto en bolsitas de seda cerradas por un hilo para su posterior apertura y vaciado del contenido en una tetera. Pero algunos clientes, acostumbrados a los filtros tipo bola, pensaron que sería para preparar directamente en la bolsa evitándose el colador de metal.

Los pedidos no tardaron en llegarle a Thomas y éste los preparó como de costumbre (la hoja de té en sacos grandes), pero al poco recibió la queja de sus clientes pues estos lo quería en saquitos para tomas individuales como se entregó la primera vez... y así comenzó la comercialización del té en un nuevo formato.

Sullivan desarrolló y lanzó las bolsitas hasta tal punto que se le consideró el padre de las bolsitas de té. La inicial bolsa de seda se cambió con el tiempo a otro material más barato y resistente pasando por la gasa hasta el papel. Y las hebras de hojas enteras se fueron convirtiendo en polvo para que las bolsas fueran más pequeñas. En los años 20 ya era la forma más extendida y popular de tomar el té en los Estados Unidos y no tardó en usarse en todo el mundo.

Alrededor de los años 30, se empezó a sellar las bolsas de papel mediante calor gracias a William Hermanson (fundador de Technical Papers Corporation of Boston). Y en los años 40 tomó la forma rectangular que conocemos hoy en día.


La llegada de las bolsitas de té han facilitado la preparación del té en restauración, oficinas, eventos, etc. La pena es que la producción de forma industrial haya hecho que la calidad del té que contienen se haya visto afectada, pues suelen usarse los restos que quedan después de que se haya seleccionado el té para su venta a granel en hoja suelta por tiendas especializadas, además implica mayor concentración de teína. Por eso nosotros ofrecemos las bolsas de té vacías para que se puedan rellenar con té de calidad y la cantidad que cada uno desee según sea para una taza pequeña, tazón o tetera.

Otros usos que les puedes dar a las bolsitas, a parte de hacer té, es como reparador de uñas rotasambientador de armarios rellenándo con por ejemplo "Té Negro Masala Chai", para hacer sopas especiadas y así evitar beberte los trozos de jengibre, anís... o también para cocer leche con canela. Frías sirven como tratamiento para quemaduras (si van rellenas de té verde mejor) o rebajar las bolsas de los ojos (rellenas de té negro), para hacer de tu baño un spa y que sea más fácil limpiar... además estarás reusando las hojas de té.

¿Qué otros usos se os ocurre para una bolsita de té?

Leyenda del Té del Dragón


Hace mucho tiempo, más de 300 años, un labrador de té soñaba con lograr la mejor cosecha de ese año y por eso mimaba a diario cada hoja de té. Cierto día, le pareció que algo se movía entre los arbustos de Camellia Sinensis, cauto pero curioso se acercó para ver de qué se trataba... ¡Un dragón!

Como no le atacó, lo tomó como un buen presagio y entonces supo que tenía que hacer la cosecha ese mismo día. Tantas eran sus prisas por probar el té que iba enrollando las hojas a la vez que las calentaba, como esto le quemaba un poco las manos tuvo que sacar las hojas antes de que se terminase el proceso de fermentación. Pero cuando lo probó supo que había merecido la pena y lo llamó "Té del Dragón" (en chino Oolong Cha).

Si queréis saber más sobre el "Té Oolong" podéis pinchar aquí y para conocer sus propiedades aquí.

Tea Time

¿Por qué a las 5? La hora del té británica es a las 5 en punto (haciendo honor a su puntualidad) y tiene su origen en la clase trabajadora.

Los empleados ingleses tenía por costumbre tomarse algo al terminar su jornada (a las 5 de la tarde), con la llegada del té y su consumo popular hizo que esa costumbre cambiara a la hora del té con pastitas o sandwiches.

Una costumbre tan divertida y social que también se adopto en la nobleza e incluso la casa real. Si queréis conocer en profundidad cómo preparar el té al estilo inglés no os perdáis la entrada que habla de "El Té de las Cinco".

¿A qué hora es vuestro momento té? Si en España tomasemos esa regla, no habría una hora concreta... pero menos mal que tenemos la costubre de ¡merendar!

Leyenda del Té Rojo Pu-Erh

La variedad de té rojo tiene su origen en Pu-Erh, una localidad de Yunnan (China)... En la antigüedad los mercaderes y comerciantes de esa provincia prensaban las hojas de té para que abultasen menos y su transporte fuera más cómodo. Compactaban las hojas formando tortas de diferentes tamaños para su posterior venta en unidades.

Debian recorrer largas distancias y el camino a veces era rocoso, con cuestas o montañoso, así que un día una carretilla se rompió. El mercader lamentaba su suerte cuando avistó una cueva donde podría poner a resguardo su mercancía hasta encontrar ayuda. Dejó la cueva bien cerrada para evitar que entraran animales e intentó ocultar la entrada con hierbajos.

El camino hasta la ciudad más próxima suponía varios días de camino y para sus adentros pensó: "Menos mal que cuento con bastante dinero gracias a las ganancias obtenidas al ofrecer siempre el mejor producto, al menos no pasaré hambre durante el trayecto".

Cuando el comerciante llegó a la ciudad para pedir ayuda o comprar un carro nuevo se dió cuenta de que se había gastado todo el dinero, que estaba lleno de polvo y tenía los zapatos raídos. No le quedó otra que contar lo que le había pasado y que recompensaría al que le ayudase a recuperar su té, pero nadie le creía. Desesperado vió como única solución robar, pero como no tenía práctica le pillaron y le encarcelaron.

Todos en la prisión le tomaban por loco, pues no paraba de contar la misma historia una y otra vez... Que era rico, que se le había roto el carro a mitad de camino y que el mejor té que podrían probar en su vida estaba escondido en una cueva, que el que le ayudase tendría una recompensa monetaria y la mitad de la mercacía. Así, año tras año hasta terminar de cumplir su condena.

Mientras tanto, la historia del "Loco del Té" fue viajando de pueblo en pueblo hasta los oídos de su madre que tuvo el presentimiento de que podría ser su hijo, al que dieron por muerto a manos de unos bándalos el día que encontraron su carro roto y sin mercancía. Ni corta, ni perezosa se fue en su búsqueda con todos sus ahorros.

Cuando llegó a la prisión donde se suponía que estaba el "Loco del Té" no entendieron porqué una mujer de su clase quería conocerle en persona, pero no pudieron resistirse a la propina que les darían si accedían a sus deseos. Nada más verle, su madre se puso a llorar y él también. Quiso el destino que se encontraran la noche antes de terminar su sentencia.

A la mañana siguiente emprendieron su camino de vuelta, emocionados, llenos de sensaciones y con muchas ganas de recuperar el tiempo perdido. Al pasar por el camino donde tuvo el accidente no pudo resistirse a ver cómo se encontraba su mercancía. Tardó un poco en recordar la situación concreta y en dar con la cueva, pues el paisaje había cambiado en ese tiempo, pero lo logró y encontró todo como lo había dejado... o no.

Durante todos esos años las hojas de té prensadas sufrieron un proceso de fermentación lento y fue absorbiendo los sabores de su entorno, las hojas de té adquirieron el color de la cueva rojiza y un fuerte olor a tierra. A pesar de todo se lo quiso llevar a casa como recuerdo y, por qué no, probarlo a ver si sabía a sus penurias. Pero todo lo contrario, era como decía en la cárcel "El mejor té que podrían probar en su vida".

Ceremonia del Té Chino - Gong Fu Cha



Quizás menos conocida que la ceremonia del té japonesa "Chanoyu" pero igual de hospitalaria y delicada en sentimientos. La ceremonia del Gong Fu Cha (工夫茶 o 功夫茶) pretende dar la bienvenida a los invitados a través de la fuerza de la energía del anfitrión y su maestría preparando el té para un sabor óptimo que apacigüe el alma; también es una forma de meditación, pues se requiere mucha concentración y movimientos detallados. Literalmente "Gong Fu Cha" significa preparar el té con esmero/esfuerzo/dedicación/habilidad.

La presentación es también muy importante, pues a través de los elementos empleados se transmite la personalidad y atención del organizador de la reunión, así pues los utensilios, sus materiales, etc. son totalmente personales. La experiencia del Gong Fu Cha es global (degustar con el paladar, el olfato, la vista, el tacto, los sonidos...) y si queréis vivirla en directo podéis apuntaros a nuestro "Taller Gratuito de Gong Fu Cha", consulta las fechas aquí.

Los Utensilios


La cantidad de elementos puede variar según cada anfitrión, como mínimo debemos contar con:
  • Una tetera para hervir el agua
  • Una tetera para preparar el té (a poder ser de barro)
  • Una tetera o jarra para servir el té
  • Una bandeja con compartimento para recoger el agua
  • Una cuchara para medir la cantidad de té
  • Una cajita o soporte para presentar el té
  • Las tazas para servir a cada invitado
Opcionales:
  • Un vaso alto y estrecho para oler el resultado de la infusión
  • Unos taquitos para apoyar las tapas de las teteras, si no se quieren posar directamente en la mesa
  • Unas figuras de barro como "mascotas del té"
  • Unas bandejitas o platitos individuales para cada taza a servir 
  • Una toallita o varias
  • Pinzas para coger los elementos calientes sin quemarte
  • Un cuenco grande para poner dentro la tetera donde se prepara el té y recoja el agua que se derrame
  • Cronómetro o algún tipo de medidor del tiempo
  • Termómetro
  • Un filtro de boquilla o colador
  • Un embudo
  • Flores o algunos elementos naturales para adornar el entorno
  • Música tradicional, de sonidos de la naturaleza o relajantes

Los Movimientos


Cada paso y movimiento va encaminado a potenciar el sabor resultante del té y mostrar respeto por los invitados. Este tipo de ceremonia o ritual suele hacerse con la variedad de té Oolong o Pu-Erh y es preciso que la vajilla y teteras empleadas estén calientes antes de echar las hojas de té para hacer salir el aroma. Parecen muchos, pero en el fondo es muy sencillo de memorizar... lo difícil es conocer perfectamente el té a preparar para conseguir sacar lo mejor de él.

  1. Calentar el agua en una tetera hasta hervir y apagar el fuego.
  2. Una vez el agua haya hervido, llenamos la tetera donde vamos a preparar el té, la tapamos y vertimos un poco por encima y fuera de ella (por eso es necesaria la bandeja con compartimento para recoger el agua, también se puede poner la tetera dentro de un bol) desde bastante alto. 
  3. Pasado unos segundos se vierte el contenido de esta tetera al recipiente donde se va a servir el té (hasta dejar vacía la tetera donde se va a preparar el té). Si es preciso, secar la base de la tetera con una toalla.
  4. De ahí el agua se vierte sobre los vasos donde se va a beber el té hasta llenarlos todos (si se quiere emplear el recipiente para oler la fragancia del té, éste se llena antes que las tazas de beber).
  5. Con el agua sobrante se puede bañar a nuestras "Mascotas de Té", seguir regando las tazas de beber o desechar directamente sobre la bandeja especial para ello.
  6. Mostrar el té en un recipiente para que los invitados puedan apreciar su olor, examinar su apariencia, etc. (este paso se puede hacer al principio, mientras esperamos a que hierva el agua).
  7. Medir la cantidad indicada para el tamaño de la tetera (una cucharadita por taza a servir) y echarlo directamente dentro de la tetera sin filtro (se puede usar un embudo si  no se tiene mucha práctica).
  8. Agitar la tetera con el té dentro suave pero enérgicamente. Abrir la tapa y olerlo (también se puede pasar a los invitados).
  9. Ahora que ya ha rebajado la temperatura del agua a la indicada para la variedad empleada (si no se está muy seguro, se puede medir con un termómetro) se llena la tetera con el té dentro hasta que rebose, retirar con la tapa las burbujitas y tapar (es necesario que se salga un poco de agua), verter un poco de agua caliente por encima de la tetera. Esperar unos 20 - 30 segundos.
  10. Mientras, aprovechamos para vaciar de agua los cuencos directamente sobre la bandeja con compartimento para recoger el agua o sobre nuestra "Mascota de Té", se puden usar unas pinzas para evitar quemarnos los dedos.
  11. Ahora ya se puede pasar ese liquido de té a la tetera de servir (si la tetera no viene con filtro en la boquilla se puede poner uno o un colador sobre la tetera de servir el té) y de ésta a la de oler (si se está usando) y de ella a los vasos de beber. Este proceso sirve para rebajar la téina de la infusión, pues es lo primero en desprenderse de la hoja, por eso la primera infusión no se suele beber.
  12. Si no se está usando recipiente para oler, se puede apreciar su fragancia directamente de la tetera de preparar el té, primero el anfitrión y luego se puede pasar a los invitados.
  13. Se repiten los pasos del 9 al 12, pero esta vez dejándolo un poco más de tiempo (según lo recomendado para cada variedad).
  14. Ya se puede disfrutar del té (servir primero a los invitados y por último al anfitrión). Secar la base de los vasos antes de entregar a los invitados y opcionalmente se pueden ofrecer en platitos o bandejitas individuales.
  15. Repetir tantas veces como se desee, pues cada vez tomara diferentes matices.
  16. Cuando ya no dé más sabor, poner las hojas utilizadas sobre un plato para su apreciación final, limpiar la tetera con agua caliente y secar efusivamente con una toalla sólo por fuera (el interior se deja secar de forma natural).

Las Fases


Los movimientos anteriores se pueden resumir en las siguientes fases:
  1. "Calentar la Tetera y Templar las Tazas" o "Wēn Hú Tàng Bēi" (溫壺燙杯 o 温壶烫杯). Movimientos del 1 al 5.
  2. "Apreciación del Té" o "Jiàn Shǎng Jiā Míng" (鑒賞佳茗 o 鉴赏佳茗). Movimiento 6.
  3. "El Dragón Entra en el Palacio" o "Wū Lóng Rù Gōng" (烏龍入宮 o 乌龙入宫), sobretodo cuando se usa el té Oolong (también conocido como té azul o té del dragón). Movimientos 7 y 8.
  4. "Emergiendo desde lo Alto de la Tetera" o " Xuán Hú Gāo Chōng" (懸壺高沖 o 悬壶高冲). Movimientos 9 a 12.
  5. "Volver a Bañar al Inmortal" o "Chóng Xǐ Xiān Yán" (重洗仙顏 o 重洗仙颜). Movimiento 13 hasta el final.

Trucos:


  • Verter el líquido desde muy alto cuando se precalienta los utensilios para que la fuerza del agua limpie las impurezas, pero servir desde cerca para que el agua caiga suave sobre las hojas y desprenda su sabor lentamente. Su dicho en chino "Gāo Chōng Dī Zhēn" (高沖低斟 o 高冲低斟).
  • Apreciar el aroma del té es igual de importante que deleitarnos con su sabor, por eso hay que olerlo antes de beberlo.
  • Para saber si el té está listo en la primera infusión, nos podemos fijar en la boquilla de la tetera, cuando ésta suelte una gotita es que ya está listo.
  • Los vasos para beber no deben ser de gran tamaño para evitar que el té se enfríe.
  • Si el invitado quiere transmitir su aprobación debe tomarse la taza en tres sorbos, el primero corto, el segundo más largo y el último muy breve. 
  • Es preferible no lavar las teteras con jabón u otro detergente, mejor sólo con agua caliente y hervir los utensilios para esterilizarlos.
  • Lo ideal sería dejar secar al aire todos los utensilios relacionados con el té sobre la bandeja de té empleada en la ceremonia.
  • La calidad del agua es muy importante para preparar un buen té, asegúrate que no es muy alta en minerales y ni demasiado dura ni demasiado blanda. 
  • Para conocer la temperatura del agua ideal para cada variedad aquí tenéis un resumen.
  • Un buen anfitrión debe estar atento a sus invitados y empezar a preparar la siguiente degustación cuando estén apunto de terminar su taza, no antes para que no se quede frío.
  • Se recomienda ambientar el entorno con música y plantas sin olor para que no interfieran en la degustación olfativa y gustativa del té. Tampoco sería idóneo usar incienso.

¿Os animáis a hacerlo en casa? Los elementos necesarios son muy comunes y es muy fácil hacerse con una bandeja para preparalo.

Té Moruno

El "Té Moruno" es conocido popularmente también como "Té a la menta" de su traducción del inglés "Mint Tea", pero en realidad se hace con hierbabuena. Aquí la explicación:

  • En inglés Mint se usa como genérico para "menta" o "hierbabuena". Para especificar tienen Peppermint para la menta y Spearmint para la hierbabuena (traducción de su nombre en latín).
  • El nombe en latín de la "hierbabuena" es Mentha Spicata y el de la "menta" es Mentha Piperita.

Hay muchas versiones del "Té Moruno" pues cada hogar lo prepara de una forma y todas son válidas para dar la sensación de acogida y bienvenida como ya comentamos en otro post. Nosotros os vamos a poner la receta de la forma más extendida:

  1. Los ingredientes son té verde gunpowder (la hoja enrollada en bolitas), hierbabuena, azúcar y agua.
  2. Se recomienda poner una cucharadita de té verde y otra de hierbabuena por taza y el doble de azúcar u otro edulcorante (el clásico suele ser muy dulce, pero mejor poner al gusto) en el agua caliente sin que llegue a hervir.
  3. Dejar reposar unos minutos (alrededor de 3 minutos) y escanciar desde la tetera al vaso, volver a verter el líquido en la tetera y repetir varias veces para que se mezclen bien los ingredientes. Ahora toca probarlo y si no se está conforme aún hay tiempo para regular las cantidades y volver a escanciar.
  4. Retirar las hojas de té para que no quede amargo. Antiguamente no lo filtraban ni colaban por lo que las últimas tazas que se servían eran muy amargas, de ahí derivó un dicho: "La primera taza de té es dulce como la niñez, la segunda intensa como la madurez y la última amarga como la muerte".
  5. Escanciar también a la hora de servir para airear un poco y crear espuma.
  6. Como sugerencia de presentación se puede añadir hojas frescas de hierbabuena, piñones o flores de azahar.


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