
Los nativos de Sudamérica llaman “Lapacho” al árbol de la vida, porque cuentan que refuerza el sistema inmunitario y fortalece el cuerpo en general. Rico en sales minerales, antioxidantes y oligoelementos como el calcio, hierro, potasio, estroncio, boro e iodo. Además no contiene teína, cafeína o cualquier otro excitante.
La infusión de Lapacho presenta un sabor puro con un ligero toque dulce natural que ayuda a controlar problemas respiratorios, anemia, tos, gripe, fiebre, resfriado, artritis, reumatismos, estreñimientos, digestivos, dolor de espalda, circulatorios, candidiasis, etc. pues ofrece una acción antibacteriana, antifunguicida, antiviral, antiinflamatoria y laxante. También aporta energía y regula los desequilibrios psicofísicos.
Para preparar la infusión tan sólo hay que poner una cucharita por taza y cocer unos 10 minutos o bien dejarlo reposar hasta 20 minutos. Una taza al día en época de debilidad sería suficiente.
También se están haciendo estudios relacionados con funciones anticancerígenas o para la curación del VIH, pero no son concluyentes.