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Historia del Té Negro Earl Grey

El té Earl Grey es un clásico británico con un sabor exquisito a pesar de la simplicidad de su composición: té negro y bergamota.

Debe su nombre al Conde Charles Grey en la época que ejercía de primer ministro inglés (1830 - 1834) pues se apasionó de su sabor supuestamente cuando lo recibió como agradecimiento a unas gestiones diplomáticas y cuando se lo ofrecía a sus invitados éstos recomendaban a sus amigos ir a probar el té del Conde Grey (en inglés Earl Grey). Más allá de los hechos, rumores de la época han generado diferentes leyendas...

  • La leyenda más extendida dicen que el té fue regalo de un padre chino para agradecer al conde haber salvado a su hijo de un ahogamiento.
  • Otra versión, que fue un regalo de un maharajá indio por haber rescatado a su hijo de las garras de un tigre.
  • Y una totalmente diferente cuenta que esta mezcla fue fruto de la casualidad, cuando un barco con cargamento de té por un lado y de bergamota por otro sufrió las consecuencias de un temporal. La tormenta hizo que varias botellas de aceite de bergamota se derramaran sobre los sacos de té. Al llegar a puerto el primer ministro se personó a evaluar los daños y al saborear el té con la bergamota le gustó tanto que dio el visto bueno para su venta.

No sabemos con cuál historia quedarnos, lo que sí tenemos claro es que el conde tuvo que ser muy fan para tener el honor de poner su nombre a un té.

Caramelos de Violeta y Té Negro


Nuestro "Té Negro Violeta" está inspirado en el sabor de los tradicionales "Caramelos de Violeta" que llevan más de 100 años aromatizando nuestra infancia y que se elaboraban con flores de la sierra de Madrid que vendían las violeteras que alegraban las calles de antaño. Por su increíble sabor han sido los favoritos del rey Alfonso XIII que se los regalaba a su mujer, la reina Victoria Eugenia, y también a su amante, la actriz Carmen Ruíz Moragas, un gusto que pasó a su hijo bastardo Leandro de Borbón, por lo que alcanzó fama a nivel nacional y se convirtieron en un símbolo típico de Madrid.

TRUCO: Si te gustan los caramelos de violetas prueba a endulzar el té de violeta directamente con ellos y mientras disfrutas de su sabor estarás a la vez ayudando a combatir el cansancio, la ansiedad, el dolor de cabeza, los problemas cardiovasculares, catarros, etc. 

Puedes conseguirlos en I Love Tea Company en tienda y online tanto los "Caramelos de Violeta" como el "Té Negro Violeta".


Calma el dolor de muelas con Té

Hay dolores que no nos permiten esperar hasta que tenemos la cita con el médico y uno de ellos es el dolor de muelas... Para calmarlo mientras damos con la solución podemos probar a poner hojas de té negro húmedas y no calientes en la zona dolorida, el té negro ayudará a reducir la inflamación y actuará de analgésico.

Los taninos del té son los responsables de crear un efecto calmante y actuar como antiinflamatorio. Así que si te molestan las muelas tómate un tiempo para preparar un té y luego aprovechar las hojas para aliviar el dolor. Si además quieres potenciar su efecto añade clavos al té, pues éstos contienen eugenol que actúan como un sedante natural. Puedes hacerlo todas las veces que necesites, te mostramos dos formas de uso:
  1. Aplicar durante unos minutos en la zona dolorida las hojas de té y los clavos tras haber sido infusionados, recuerda deben seguir húmedas pero no calientes para que hagan efecto.
  2. Utilizar la infusión de té negro y clavo para hacer enjuagues bucales (ten en cuenta que no debe estar caliente).
Si por el contrario el dolor se debe a que te han sacado la muela, puedes poner una bolsita de té negro en la cavidad, esto no sólo sirve para calmar el dolor sino que también ayudará a parar el sangrado por las propiedades coagulantes de la Camelia Sinensis (la planta del té).

Alivia el dolor con té

Las hojas de té contienen taninos que actúan como analgésico natural y ayudan a desinflamar y a aliviar los dolores, incluidos los dolores de cabeza y el cansancio ocular. 

En este caso el té negro es el que más taninos contiene y si además se combina con la menta, manzanilla, limoncillo (lemongrass) y/o jengibre será más efectivo. Pues desde la antigüedad se ha usado la menta y la manzanilla para aliviar los dolores de cabeza, la sinusitis, los resfriados, los dolores menstruales y los problemas digestivos. Además, la infusión de limoncillo hace un efecto parecido al de la aspirina y el jengibre es un conocido remedio asiático para la jaqueca, el dolor de cabeza y las náuseas.

Si tienes dolores simplemente prepárate una taza de té negro o verde con los ingredientes que más te gusten y luego puedes usar las hojas para posarlas sobre las sienes, los ojos o la zona dolorida (debes fijarte en que no esté demasiado caliente antes de aplicarlo). También las puedes enfriar en la nevera para reducir hinchazones o las bolsas de los ojos.

IceTea con Limón, Canela y Jengibre

Y cuando aprieta el calor no puede faltar un clásico de los tés fríos como el "Té Negro con Limón"... Pero si queréis sorprender podéis añadirle especias como la canela o el jengibre. Aquí nuestra versión especiada del clásico IceTea!

INGREDIENTES:
PREPARACIÓN:
  1. Prepara el té helado con el método que más te guste, recuerda añadir también la infusión de canela y la de jengibre.
  2. Endulzar al gusto.
  3. Una vez colado y frío añadir el zumo de un limón o dos.
SUGERENCIAS DE PRESENTACIÓN:
Ya podemos disfrutar del verano sin sentir casi el calor! Para más recetas podéis hacer clic aquí o aquí.

El té protege al corazón

Cada vez son más las evidencias científicas que relacionan los beneficios del té y la prevención de problemas del corazón. Por ejemplo, en la investigación realizada por el Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad de Warwick (UK) se estudió los efectos del té verde y también del té negro para la prevención primaria de enfermedades cardiovasculares.

Para ello se formaron grupos con individuos adultos seleccionados de forma aleatoria (tanto sanos como aquellos con alto riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares) para realizarles un seguimiento durante 3 meses. A los grupos de control se les dio placebo a otros grupos se les dio té verde y a otros té negro.

Los resultados mostraron una mejora significativa en la reducción de la presión sanguínea y una disminución del colesterol en los grupos que tomaron té verde y también en los que tomaron té negro, lo que supone un efecto favorable para reducir los factores de riesgo de contraer una enfermedad cardiovascular. La positividad de estos datos dan pie a que se siga investigando con más grupos de prueba y a más largo plazo para poder extrapolar estas conclusiones.

De la Planta a la Taza

Hemos visto cómo el té ha pasado de ser una bebida exclusiva para el emperador de China a ser una de las bebidas más consumidas en el mundo y también cómo pequeñas variaciones en su método de cultivo y elaboración obtuvieron como resultado diferentes sabores como el té negro, té rojo, té oolong, etc. hasta llegar a los tés mezclados, de flores, frutas... Ahora os explicaremos las fases por las que tiene que pasar para que el té llegue de la planta a nuestra taza.

Pasos para la Elaboración del Té


  1. Cultivo: Desde que es plantada la semilla de la planta del té (Camelia Sinensis) recibe muchos mimos y cuidados. Necesita estar en un clima húmedo (con precipitaciones anuales entrono a 70 - 310 cm) y caluroso pero no en exceso (entre 14 y 27ºC)
  2. Recolecta: Cuando ha crecido lo suficiente se inicia la recolecta seleccionando las hojas adecuadas para cada variedad de té. Se hacen dos recolectas al año coincidiendo uno con los primero días de primavera y otro con el comienzo del verano. Y si el clima lo permite también será posible hacerlo en otoño o invierno, pero suele ser más inusual. La recolecta de té a granel sigue siendo manual porque es la única forma de garantizar que la hoja no se rompa y de escoger las de mejor calidad.
  3. Deshidratación: Terminada la recolecta los brotes se extienden en esterillas de bambú para que el sol evapore el exceso de agua (de media suelen perder más de un cuarto de su peso en agua), en días nublados se realiza en habitaciones especialmente acondicionadas. Este proceso también es importante porque es cuando las proteínas se transforman en aminoácidos libres y se libera la teína, lo cual influye en el sabor del té.
  4. Maceración: Posan las hojas de té en bandejas de bambú para amasarlas suavemente y con cuidado para no activar demasiado las encimas oxidativas. 
  5. Fermentación: Sólo para tés que necesitan de una fermenteación (tés negros, rojos o azules), para tés sin fermentar (tés verdes o blancos) se salta directamente al paso de fijación. Las hojas maceradas se dejan reposar en una habitación con ambiente controlado para que no esté ni muy húmedo ni muy seco y así la hoja pueda fermentar de forma natural (de vez en cuando las hojas son agitadas para una fermentación homogénea). Durante esta fase las hojas van perdiendo su clorofila y por tanto el color irá tornando de verde a negro y sus taninos se van transformando. Para los tés semifermentados (azules o oolong) se pasa a la fase de fijación antes de que se complete la fermentación (desde un 5% a un 70% de fermentación). 
  6. Fijación: Se añade calor para detener el proceso de fermentación iniciado en la fase de maceración (salteándolas en sartenes de hierro muy calientes, al vapor o en tambores de bambú rotativos expuestos a corrientes de aire caliente).
  7. Enrollado: Una vez terminado el proceso de fijación las hojas son enrolladas (para ayudar a liberar las esencias) en forma de vainas o bolas según el sabor deseado.
  8. Secado: Un último golpe de calor (al sol, horno, sartenes o secado al aire)  para asegurar que el producto está totalmente seco y preparado para conservarse intacto por mucho tiempo. Esta fase también va a influir en el sabor resultante, por ejemplo si se calienta mucho adquirirá un sabor tostado, y es por eso que puede haber infinidad de variedades de tés puros.
  9. Postfermentación: Este paso es sólo para aquellos tés que requieren de un envejecimiento como los tés rojos Pu-Erh (para saber más sobre su elaboración haz clic aquí) o para los que requieren de un horneado extra, asar al carbón, ahumar en una fogata hecha con maderas de pino o almacenar con flores o frutas para aromatizar.

Como podéis apreciar son las pequeñas variaciones en su elaboración las que crean los diferentes sabores resultantes, pero también es importante el modo de prepararlo para sacar el máximo provecho a su vigorosa elaboración por eso os recomendamos leer "Cómo preparar un buen Té Verde" y "El Té con todos los Sentidos".

El Té Fortalece los Huesos

El contenido de calcio, minerales y otras propiedades de la planta del té aportan una capacidad para reforzar la estructura ósea. Según un estudio realizado en colaboración con varias universidades estadounidense beber té diariamente ayuda a reducir las fracturas óseas debidas a osteoporosis y evitar la pérdida de hueso. El estudio concluye que el té y sus componentes bioactivos ayudan a mejorar la estructura ósea gracias a que aumenta la densidad mineral en los huesos e incrementa la actividad osteoblástica (que forma el hueso) por encima de la actividad osteoclástica (que lo absorbe).

Esa misma idea también fue apoyada por un estudio presentado en el "Congreso de la Sociedad Americana de Investigación Ósea y Mineral" del año pasado (octubre del 2015) donde se comunicó que tras 10 años de seguimiento a un grupo de mujeres en edad avanzada se pudo concluir que la ingesta de varias tazas de té diarias ayudaron a reducir el riesgo de rotura de hueso. En el congreso hubo estudios epidemiológicos suficientes que indican que los resultados podrían extrapolarse también a los varones.

Controla la Diabetes con Té

Una de las propiedades del té verde es que influye en la digestión del azúcar, ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre, protege al páncreas y a las células de daños de los radicales libres por lo que un consumo habitual nos ayuda a prevenir la diabetes.

Estudios de diferentes países han concluido que el té verde ayuda a reducir el riesgo de desarrollar diabetes. Por ejemplo un estudio alemán realizado en la Universidad Heinrich Heinen de Düsseldorf confirma que el consumo diario de al menos 4 tazas de té puede llegar a reducir en un 16% el riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2 gracias a los polifenoles del té verde. A las mismas conclusiones llegó un estudio realizado por el Departamente de Nutrición del Hospital Daping de China.

Por otro lado también hay estudios que relacionan lo beneficioso del consumo de té verde para los paciente que tienen diabetes del tipo 2 asociados a la acumulación de lípidos y obesidad, pues beber té verde ayuda a reducir la circunferencia de la cintura y aliviar la disminución de insulina en sangre (ver estudio en pacientes con diabetes tipo 2 y ver estudio japonés sobre "Los Efectos del Té Verde en la Diabetes y la Obesidad"). Para completar, puedes ver nuestra entrada sobre "Adelgazar con Té".

Anímate a beberlo, además hay infinidad de sabores de té verde y si eres más de té negro te gustara saber que también se han realizado estudios con la variedad de té negro obteniendo resultados parecidos (clic aquí para ver el estudio).

Reinfusionar el té

Muchos de vosotros os sorprendéis cuando os digo que reinfusionéis las hojas del "Té Azul Oolong" y por eso voy a escribir esta entrada para que aprovechéis al máximo vuestro té. Y es que todos los tés se pueden reinfusionar tantas veces como quieras y según la variedad el sabor irá variando o suavizándose. También es una forma de rebajar la teína como os comentamos en el tutorial para desteinar el té en casa.

Tened en cuenta que siempre hablamos del té en hoja suelta natural, el reinfusionado de las bolsitas industriales casi no es posible y menos si es aromatizado. Además, Si se prepara una tetera para compartir y no se va a servir todo el té preparado de un tirón, es necesario retirar el filtro para que no siga en contacto las hojas de té con el agua.

La técnica para sacar el máximo a la hoja reinfusionada depende de cada variedad y si es sólo hoja de té o va acompañado de frutas, flores o especias. Por lo general, si se trata de un té con flores de sabores suaves o con trozos de frutas, ese sabor se perderá en cada infusionado dando paso más al sabor del té. En cambio si es de especias, canela, jengibre, clavo... son resistentes para dar sabor tras varias infusiones seguidas.

Té Verde


Un té verde puro de calidad se puede reinfusionar hasta 3 veces seguidas dando sabor, sobretodo si se trata de un té japonés o un gunpowder chino. El truco para las segundas y terceras infusiones es dejarlo menos tiempo infusionando pero a mayor temperatura.

Por ejemplo, para una primera infusión en la cultura japonesa se suele preparar una tetera con agua a menos de 80º y un tiempo de no más de 2 minutos infusionando, luego se sirve poco a poco en cada taza terminando de servir la tetera en una segunda o tercera ronda. Es decir, se llenan todas las tazas como por la mitad y se repite el proceso de repartir el té entre las tazas hasta que no quede té en la tetera (esto se hace para que el sabor quede repartido homogéneamente pues no retiran las hojas de la tetera).

Para la segunda infusión se calienta agua y se vierte a una temparatura de 90-80º sobre las hojas de té anteriores y se deja infusionar menos de un minuto y se sirve repartiendo el té a partes iguales y en varias rondas como antes. Y así sucesivamente.

Té Rojo Pu-Erh y Té Azul Oolong


Estas variedades son la más fáciles de reinfusionar pues son las que más sabor dan en cada infusionado con las mismas hojas, independientemente del tiempo y temperatura del agua en cada uso. La técnica a seguir sería una versión corta de la ceremonia china del té "Gong Fu cha", por ejemplo ir directamente al paso de "Bañar al Inmortal", es decir, verter el agua caliente a unos 80 grados y dejar infusionar un minuto, servir todo el té y volver a echar agua caliente y dejar esta vez un poco más de tiempo, servirlo todo y volver a echar agua e ir dejando cada vez un poco más de tiempo, así todas las veces que uno desee.

Como las hojas de estas variedades permiten varios reinfusionados es más conveniente echar poca cantidad y prepararse varias tazas pequeñas que poner mucho té y hacerse sólo una taza grande.

Té Blanco


Son las hojas más tiernas de la planta y más delicadas, pero también hace que tengan un sabor suave y no tenga tanta tendencia a amargar aunque se deje mucho tiempo (siempre y cuando la temperatura del agua no sea superior a los 80º). Por ello si se quiere reinfusionar se debe hacer una primera infusión de unos 2 a 5 minutos con agua caliente pero no ardiendo, la siguiente con esa misma temperatura pero más tiempo y la tercera con agua un poco más caliente (máximo 85º) y menos tiempo.

Para aprovechar mejor las hojas de té blanco recomendamos hacer como mucho dos reinfusiones de agua caliente y la tercera para Ice Tea en la versión de dejar las hojas en agua fría toda la noche o a temperatura ambiente varias horas (explicación más extensa aquí).

Té Negro


Las hojas de té negro sueltan casi todo su sabor en la primera infusión, así que si vamos a reinfusionarlo debemos estar muy atentos a que el tiempo en contacto con el agua no sea superior a los 5 minutos.

La segunda infusión se hará con agua menos caliente de 90º y se dejará infusionar de 3 a 5 minutos. Para la tercera infusión el sabor habrá suavizado bastante, por lo que se puede añadir una pizca de té nuevo para potenciarlo. No importa en qué reinfusionado estéis, el té negro es mejor que no esté más de 5 minutos en contacto con el agua.

Otras Técnicas


No queremos terminar esta entrada sin decir que experimentéis con diferentes formas de reinfusionado, pues todas son validas y lo más importante es que os guste el resultado.

También recordaros que una vez no dé sabor para bebérselo, siempre sirve para otros usos externos como darse baños de té... aquí podéis ver múltiples formas de reutilizar las hojas de té.

Afternoon Tea Time


En varias ocasiones hemos hablado de la ceremonia del té china (Gong Fu Cha) y japonesa (Chanoyu), pero también hemos dicho que cada país tiene sus propios rituales a la hora de hacer el té. Hoy os contamos "El Té de las Cinco" británico.

El Five O'Clock Tea o también llamado Afternoon Tea es una reunión donde el anfitrión agasaja a los invitados con su té negro más exquisito (Assam, Darjeeling, Ceylan, Earl Grey o My Lady) y de acompañamiento sándwiches, panecillos "scones" rellenos de queso en crema y mermelada, pastitas, tartas o pasteles... 

Los utensilios


La tetera mejor de porcelana o cerámica esmaltada para que no transfiera sabor, redonda para que el té tenga movimiento y con más capacidad que las tazas a llenar para que quede algo por si se quiere repetir.

Las tazas con platillo para poder acercárselo. La forma correcta sería tomar con la mano izquierda el plato y con la derecha el asa de la taza y elevarlo hasta medio camino, después se mueve sólo la taza para terminar el recorrido hasta los labios.

La preparación del té


Se pone suficiente agua (que llene la tetera) a calentar hasta su punto de hervor y se pasa a la tetera, se tapa y se deja unos 40 - 60 segundos para que la loza se caliente. Se vierte de nuevo el agua de la tetera para que vuelva a hervir y mientras se echan las hojas del té sueltas (sin filtro) en la tetera vacía para que el calor y la humedad de la tetera actúen en las hojas. 

La cantidad de té que se ponga va a influir en la fuerza del sabor. Para que quede al gusto de los ingleses se pone una cucharita de té por taza y una extra para la tetera (recordemos que la tetera tiene más capacidad que las tazas a servir).

Una vez el agua rompa a hervir se apaga el fuego y se espera 1 o 2 minutos antes de echarla en la tetera con las hojas para que rebaje la temperatura a unos 90º.

Después de llenar la tetera con el agua caliente se deja unos 3 o 5 minutos (no es necesario remover pues el calor del agua hace que las hojas se muevan de forma circular de arriba a abajo por toda la tetera) y ya está listo para servir (si la tetera no viene con filtro en la boquilla se debe usar un colador de taza para que no caigan las hojas del té).

El servicio


El té es servido por el anfitrión a los invitados preguntando antes si les gusta fuerte o suave y si lo van a tomar con leche o no para saber cuánto llenar la taza (nunca más de 2 tercios), pero luego es cada uno el que se pone el azúcar, leche o limón al gusto. 

Si se quiere suave se llena por la mitad y el resto con agua caliente, si es con leche se puede poner antes de que se sirva el té para que se mezcle mejor. Otra forma de tomarlo es con una rodaja de limón, pero sin leche para que no se corte.

En la mesa se suele disponer de los alimentos que acompañan, pero también es muy común tener un carrito con más comida para que la mesa no sea muy grande y así charlar mejor entre todos.

Y si la reunión se alarga más de lo que se había previsto con el té extra para repetir, siempre se puede volver a echar agua caliente a la tetera pues la hojas de té negro natural admiten hasta dos o tres infusionados más (aunque el sabor será cada vez menos intenso).

Carne tierna con té

Estas fechas son propicias para cocinar carne con prisas y, a veces, incluso algo estresados, pero con este pequeño truco no tendremos que preocuparnos por que la carne nos quede tierna y sabrosa.

Hace poco hemos descubierto que muchos chefs usan té negro para dejar la carne jugosa y en su punto ideal. ¿Cómo lo hacen? Marinando la carne en té negro.

  • Infusionar de dos a cuatro cucharaditas de té negro en medio litro de agua, a mayor cantidad de té más sabrosa quedará la carne. 
  • Dejar reposando la carne en el té negro durante una o tres horas (mejor si se incluyen las hojas de té negro).

Además de sabor, el té negro le aporta un color más intenso a la carne. ¿Qué trucos conocéis vosotros?

El té con todos los sentidos

Sin darnos cuenta cuando tomamos té no sólo lo estamos degustando con las papilas gustativas, también han intervenido el olfato mucho antes de llegar a nuestros labios, la vista con sus diferentes tonalidades e ingredientes, el tacto al tocar la hoja para tomar la medida y también al tocar la taza templada y su material... pero mucho antes de todo eso el oído nos ha avisado que el agua ya está lista y también ha sentido la musicalidad del crujir de las hojas al rozarse entre sí. 

Todo ha pasado de forma subconsciente y automática, pero es lo que ha hecho que nos guste tanto el té y nos apacigüe el alma. Si además lo preparamos poniendo atención, teniendo en cuenta la temperatura del agua y el tiempo de reposo, su sabor será óptimo.

En nuestro "Taller de Iniciación al Té" os enseñaremos a preparar los diferentes tipos de té para sacar su máximo y para sorpresa de muchos no echarán en falta añadir ningún tipo de edulcorante ni leche. Y si no podéis asistir, aquí os dejamos una tabla con los tiempos de reposo y temperatura del agua para cada variedad de la planta del té:

VARIEDAD DE TÉ
TEMPERATURA DEL AGUA
TIEMPO DE REPOSO
Té Negro
90º - 95º
3 – 5 minutos
Té Rojo
90º - 95º
2 – 4 minutos
Té Azul
70º - 85º
5 – 7 minutos
Té Verde
60º - 90º
1 – 3 minutos
Té Blanco
70º - 80º
3 – 8 minutos

www.iLoveTeaCompany.com


Con esta tabla, un té de calidad como el de I Love Tea Company y un agua blanda os quedará un té riquísimo!

BronceaTÉ

Una forma de conseguir un bronceado casero y natural es reutilizando las hojas de té negro. Frótate con ellas suavemente la piel mientras te duchas y verás cómo el color de la piel torna a dorado, mucho más natural que con un autobronceador y menos perjudicial que las cabinas de rayos UVA. No es permanente, pero te ahorrarás mucho dinero en productos cosméticos y olerás muy rico.

Otra forma de aplicación puede ser: hacer té negro y una vez frío meterlo en un recipiente con boquilla tipo spray para rociarnos el cuerpo con ello (mejor sobre la piel recién limpia) y dejar secar al natural. Si se desea un tono más sólo hay que repetir el proceso.

Si además dispones de tiempo, prepara una bañera con las hojas de té negro para relajarte al mismo tiempo que reactivas tu piel. Si quieres más información puedes leer este post http://www.iloveteacompany.com/2012/10/los-beneficios-del-te-en-la-piel.html

P.D. Si consigues que alguien te lo aplique dándo un masaje sería perfecto

Tiramisu de Earl Grey

Ingredientes: (6 personas)


  • 2 claras de huevo
  • 4 yemas
  • 400 gr. de mascarpone
  • 75 gr. de azúcar en polvo o Stevia (apto para diabéticos)
  • 12 cucharadas de "Té Negro Earl Grey"
  • 25 cl. de agua
  • 9 galletas o bizcochos tipo lengua de gato


Preparación:


  1. Calentar agua para preparar el té de forma más concentrada que la habitual y dejar enfriar de forma natural.
  2. Separar las yemas de la clara y batir las yemas, junto con el azúcar en polvo o las stevia en infusión concentrada hasta conseguir una textura espumosa. Añadimos poco a poco el mascarpone mientras seguimos batiendo.
  3. Montar las claras a punto de nive y mezclar con la preparación anterior con la ayuda de una espátula.
  4. Colocar las galletas en el fondo del recipiente donde se va a servir y se empapan con el "Té Negro Earl Grey". Cubrirlas con la crema mascarpone resultante y dejar reposar como de una a tres una horas en la nevera hasta que quede consistente.
Notas: Si se quiere hacer más alta, sólo hay que poner otra capa de galletas empapadas con té sobre la crema de mascarpone y volver a cubrir.


Sugerencia de presentación:

Presentar en cuencos individuales para cada comensal y espolvorear la parte superior con polvos de cacao o chocolate negro rallado.

Té Tibetano

Algunas personas nos preguntan por el "Té Tibetano" y nos parecía grandioso que se pudiese conseguir en España... hasta que descubrimos que en occidente algunas casas de té nombran alguna mezcla como "Té Tibetano" (sobretodo las que contienen bayas de goji), pero sólo es un nombre comercial que crea confusión. El té característico del Tíbet es el "Po-Cha" y tiene un sabor peculiar no apto para todos los paladares.

La preparación puede ser con té negro o verde, pero lo que no puede faltar es la sal y la manteqilla elaborada con leche de "nak" (la hembra del "yak" - para que nos entendamos, es como decir vaca y toro), por eso también es conocido como "Té Mantequilla".

Como en todo oriente, el té es ofrecido a modo de acogida y bienvenida y éste además para hacer entrar en calor al invitado expuesto a frías temperaturas. No es descortés evitar beberlo, pero si se llega a aceptar y tocar el cuenco sería de mala educación no terminarselo. Puede ser una pena ir al Tíbet y no vivir la experiencia al 100%... un truco, por si no nos gusta, podría ser beberselo de un tirón y luego comer algo que nos guste de sabor fuerte (por ejemplo chocolate), pero sin que nos vean!! jajajaja...

¿Habéis tenido la ocasión de probar el "Po-Cha"? ¿Os gustó la experiencia?

Batido de Té Negro Canela

Ingredientes:

  • 4 Cucharadas soperas de helado de vainilla o chocolate (para el verano) o 3 yogures de vainilla o chocolate para el resto del año.
  • 3 Cucharaditas de “Té Negro Canela” (o vuestro preferido).
  • Leche (opcional)

Preparación:

  1. Preparamos el “Té Negro Canela” de forma más concentrada, es decir con la mitad de agua con la que solemos prepararlo (dejar reposar de 2 a 5 minutos máximo). 
  2. Una vez retiradas las hojas dejamos enfriar la infusión durante 2-3 minutos.
  3. Batimos el té y el helado o yogur hasta conseguir una textura homogénea. Si no lo queréis muy denso podemos añadir leche de vaca, soja, almendras, arroz o cualquier otro tipo de leche cremosa.

Sugerencia de presentación: 

Espolvorear con canela en polvo o virutas de chocolate.

Podéis tomar esta receta, como receta base y modificar los ingredientes al gusto, porque como veis es muy fácil hacer batidos :D

Huevos de Té #receTÉ

Son muy fáciles de hacer y están realmente ricos, ademas son económicos y muy vistosos para sorprender a las visitas. Lo mejor es que se pueden tomar tanto calientes como fríos.

Ingredientes:

  • 4 huevos (medianos)
  • 2 cucharadas de té negro
  • 2 cucharaditas de azúcar
  • 3 anises estrellados
  • 1 rama de canela.
  • Cilantro (al gusto)
  • ¼ vaso de salsa de soja
  • 1 cucharadita de sal (opcional)
  • Jengibre fresco unas láminas (opcional)
  • Piel de naranja (opcional)
  • Clavo (opcional)
  • Nuez moscada (opcional)
  • Pimienta (opcional)

Elaboración:

Ponemos agua a hervir para cocer los huevos (mejor si los cubre 3 cm por encima), una vez lavados los huevos se meten en el agua en ebullición unos 5 minutos y los sacamos para que no lleguen a cocer. Los enfriamos en agua fría y los golpeamos con una cuchara (dando golpecitos secos y rodando el huevo para crujir la cáscara sin llegar a romperla del todo, así pueden penetrar los aromas de las especias y el color del té y seguir cociendo le huevo sin que se descomponga).

Ahora que ya están medio abiertos, es el momento de poner a cocer los huevos con el resto de los ingredientes (hemos puesto unos básicos y otros opcionales, eso abre las puertas a la imaginación) a fuego lento y esperamos hasta que lleguen a cocer bien los huevos (aproximadamente de 1 a 3 horas). Añadid más agua si es necesario para que siempre estén cubiertos de líquido. 

No es necesario colarlos para separarlos de las especias, tan solo sacar los huevos, quitarles las cáscaras y presentar en una fuente o plato.

Trucos:

  1. Para conseguir el efecto “mármol” es necesario romper bastante la cáscara antes de que llegue a cocer del todo para que puedan penetrar los sabores de las especias y el té, mientras termina de hacerse.
  2. A mayor tiempo de cocción el sabor es más intenso y el color más oscuro.
  3. Si no los queréis muy duro, pero si con mucho color podéis quitarle la cascara y dejar reposar en el caldo resultante unos 10 minutos (sin cocer).
  4. Se pueden presentar con diferentes salsa y acompañamientos, incluso abrirlos por la mitad y cambiar la yema por otros ingredientes a modo de relleno.


Historia del Té Ahumado

Seguimos viajando, esta vez toca RUSIA. El sabor que caracteriza al té ruso es su toque ahumado, ¿sabéis por qué? También tiene su historia...

Hoy en día, todos los rusos toman té gracias a la inaguración en 1904 del "Ferrocarril Transiberiano", pero en sus orígenes sólo se lo podían permitir la clase alta. El té se importaba desde China atravesando el "Desierto de Gobi", lo cual implicaba un largo viaje en camello y consecuentemente el coste se elevaba.

Para poder llevar el máximo de té con el mínimo de peso, las hojas de la Camellia Sinensis no se envasaba en cajas de madera, sino que eran metidos en resistentes sacos que se introducían en otros más grandes y adaptados a los lomos de los camellos.

Como el viaje era muy largo (duraba días) los mercaderes se veían obligados a acampar en medio del desierto y a encender fogatas para no pasar frío por las noches.

Estos dos hechos aislados parecían no tener importancia, pero al estar los tés en sacos en vez de en cajas de madera favorecían la entrada del humo de las fogatas y como el té es un potente absorbe olores fue tomando ese toque ahumado a lo largo del viaje.

Las dificultades que pasaban durante tan largo viaje también provocó que se sustituyesen las teteras de porcelana o cerámica por otras más resistentes y ligeras que derivaron en las actuales "Samovares".

Uno de los tés ahumados que más nos gusta es el "Té Negro Lapsang Souchong", que también dicen es el té favorito de Sherlock Holmes, aunque no se nombra en ninguna de sus novelas.

¿Habéis probado algún té ahumado? ¿Habéis tenido ocasión de disfrutarlo en Rusia?

Masala Chai

Esta vez viajamos hasta la India para conocer el origen de su clásico "Masala Chai" y por qué es un imprescindible en su vida diaria. Aunque el origen del té fue en China, no es hasta que se empieza a cultivar y exportar desde India cuando esta bebida toma el protagonismo que tiene hoy en día (es la segunda bebida más consumida en el mundo después del agua).

Debemos agradecer este magnífico sabor a la mixtura cultural que se vivió en India durante el periodo colonial. Los colonos británicos, apasionados del té, se percataron que India también reunía las condiciones  climáticas y el entorno adecuado para cultivar la planta del té "Camellia Sinensis" y así no tendrían que comprárselo a China (que tenía el monopolio de este comercio).

A partir de entonces, se comenzó a dar té en los descansos a los trabajadores como se solía tomar en Londres: té negro con leche y azúcar; pero los nativos acostubrandos a comidas sabrosas y especiadas comenzaron a mezclarlo con diferentes especias. Cada familia hacía sus propias mezclas y popularemente se llamó "Masala Chai" que traducido literalmente al español significa "Té Mezclado" y que también conocemos como "Té Especiado".

Si os animáis podéis crear vuestra propia mezcla, para los menos creativos os dejamos una receta y si no tenéis tiempo siempre podéis comprar "Masala Chai" en I Love Tea Company que aúna el equilibro perfecto de especias y calidad.

Receta "Masala Chai"

La mezcla típica más extendida en India es con cardamomo, canela, jengibre, clavo y pimienta. Pon esas especias a cocer con agua o leche o una mezcla de ambas, échale azúcar (opcional), apaga el fuego y echa las hojas de té negro para que repose unos 3 a 5 minutos. Cuélalo todo y listo para beber. Si sólo lo has cocido con agua puedes añadirle ahora un poquito de leche, soja... o nata montada si lo quieres como postre. ¡Sin leche también está muy rico!
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