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Magdalenas de Matcha

INGREDIENTES
  • Huevos 2
  • Harina (también vale la integral) 150 gr.
  • Azúcar 100 gr. (o tu forma de endulzar preferida)
  • Leche (animal o vegetal) 100 ml.
  • Aceite 75 ml.
  • Matcha (té verde en polvo) 5-10 gr. 
  • Levadura 1 cucharadita

PREPARACIÓN
  1. Precalentar el horno a 150º o 200º según la potencia del horno, mientras colocar los capacillos de papel dentro de los moldes para magdalenas o engrasarlos para evitar que se peguen.
  2. Mezclar la harina, levadura y el té en polvo Matcha.
  3. Batir enérgicamente los huevos con el azúcar y la leche, batir más suavemente mientras se vierte el aceite.
  4. Añadir por partes la mezcla de harina con una espátula, una vez bien mezclada añadir otra porción, así hasta que todo quede homogéneo. Hacerlo rápido para no perder aire.
  5. Llenar los moldes teniendo en cuenta que la masa va a crecer casi el doble y meter en el horno unos 20 minutos y pinchar con un palillo, si sale limpio es que están hechas. 
  6. Desmoldar sin quitar el capacillo de papel y dejar enfriar sobre una rejilla.

PRESENTACIÓN
Se pueden decorar con nata, frutos rojos, copos de cereales, chocolate (en polvo, virutas o trozos) o flores comestibles.

Orígenes del Chanoyu

Si dices Matcha enseguida piensas en Japón y en la ceremonia del té Chanoyu, la sorpresa es que el origen está en China! Durante el periodo Kamakura (1185-1333) el monje budista-zen Eisai, en un viaje a China, quedó prendado de la forma en la molían el té, su preparación... y no dudó ni un momento en enseñar ese método a sus compañeros del templo y cada monje que venía de visita era honrado con dicho té molido. Poco a poco su uso fue extendiéndose por diferentes templos hasta que se popularizó y llegó a las casas de nobles y samuráis en el periódo Muromachi (1336-1573).

Esta  popularización hizo que se empañara un poco la sofisticación espiritual de su uso en templos, pues se tomaba en el tiempo de ocio de dichos nobles junto con alcohol, juegos de azar, para presumir de lujo y excesos... Hasta que el maestro del té Murata Juko propuso volver a los orígenes y usar exclusivamente este método como unión espiritual entre el anfitrión y los invitados. Esta forma de preparar el té molido (matcha) se conoció como Wabicha.

Años después el maestro de té Sen no Rikyu, dentro de la filosofía Wabi-sabi que resalta la contemplación de la belleza en las cosas cotidianas, simplificó y ralentizó la forma de hacerlo añadiendo sosiego, pureza, respeto, tranquilidad, sencillez, paz mental y armonía con la naturaleza a esa unión espiritual. Y así se perpetuó hasta la actualidad con el nombre de Chanoyu.


Cookies de Matcha

INGREDIENTES
  • Harina 200 gr.
  • Mantequilla 100 gr.
  • Azúcar (moreno o blanco), stevia o el edulcorante que elijas al gusto (100 gr. aprox.)
  • Chocolate blanco en chips 100 gr.
  • Huevo 1
  • Sal una pizquita
  • Levadura una cucharadita
  • Matcha 5 a 10 gr.

ELABORACIÓN
  1. Precalentar a 200º el horno, mientras mezcla en un bol la mantequilla, el azúcar (stevia o edulcorante), el matcha, los huevos, la sal y la levadura.
  2. Una vez obtengas una masa homogénea y cremosa añade los chips o trozos de chocolate blanco hasta que quede una masa compacta como migosa.
  3. Crea trozos como con forma de mini-galletas y disponlas en la bandeja (previamente engrasada y protegida con papel para horno) con suficiente espacio entre ellas para que cuando expandan no se toquen. Hornear de 10 a 15 minutos (cuando empiecen a dorarse).
  4. Dejar enfriar a temperatura ambiente hasta que endurezcan y cojan textura.

SUGERENCIAS DE PRESENTACIÓN

Hacer una versión con chips de chocolate negro y disponer ambas de forma alterna en una bandeja.

El té protege al corazón

Cada vez son más las evidencias científicas que relacionan los beneficios del té y la prevención de problemas del corazón. Por ejemplo, en la investigación realizada por el Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad de Warwick (UK) se estudió los efectos del té verde y también del té negro para la prevención primaria de enfermedades cardiovasculares.

Para ello se formaron grupos con individuos adultos seleccionados de forma aleatoria (tanto sanos como aquellos con alto riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares) para realizarles un seguimiento durante 3 meses. A los grupos de control se les dio placebo a otros grupos se les dio té verde y a otros té negro.

Los resultados mostraron una mejora significativa en la reducción de la presión sanguínea y una disminución del colesterol en los grupos que tomaron té verde y también en los que tomaron té negro, lo que supone un efecto favorable para reducir los factores de riesgo de contraer una enfermedad cardiovascular. La positividad de estos datos dan pie a que se siga investigando con más grupos de prueba y a más largo plazo para poder extrapolar estas conclusiones.

De la Planta a la Taza

Hemos visto cómo el té ha pasado de ser una bebida exclusiva para el emperador de China a ser una de las bebidas más consumidas en el mundo y también cómo pequeñas variaciones en su método de cultivo y elaboración obtuvieron como resultado diferentes sabores como el té negro, té rojo, té oolong, etc. hasta llegar a los tés mezclados, de flores, frutas... Ahora os explicaremos las fases por las que tiene que pasar para que el té llegue de la planta a nuestra taza.

Pasos para la Elaboración del Té


  1. Cultivo: Desde que es plantada la semilla de la planta del té (Camelia Sinensis) recibe muchos mimos y cuidados. Necesita estar en un clima húmedo (con precipitaciones anuales entrono a 70 - 310 cm) y caluroso pero no en exceso (entre 14 y 27ºC)
  2. Recolecta: Cuando ha crecido lo suficiente se inicia la recolecta seleccionando las hojas adecuadas para cada variedad de té. Se hacen dos recolectas al año coincidiendo uno con los primero días de primavera y otro con el comienzo del verano. Y si el clima lo permite también será posible hacerlo en otoño o invierno, pero suele ser más inusual. La recolecta de té a granel sigue siendo manual porque es la única forma de garantizar que la hoja no se rompa y de escoger las de mejor calidad.
  3. Deshidratación: Terminada la recolecta los brotes se extienden en esterillas de bambú para que el sol evapore el exceso de agua (de media suelen perder más de un cuarto de su peso en agua), en días nublados se realiza en habitaciones especialmente acondicionadas. Este proceso también es importante porque es cuando las proteínas se transforman en aminoácidos libres y se libera la teína, lo cual influye en el sabor del té.
  4. Maceración: Posan las hojas de té en bandejas de bambú para amasarlas suavemente y con cuidado para no activar demasiado las encimas oxidativas. 
  5. Fermentación: Sólo para tés que necesitan de una fermenteación (tés negros, rojos o azules), para tés sin fermentar (tés verdes o blancos) se salta directamente al paso de fijación. Las hojas maceradas se dejan reposar en una habitación con ambiente controlado para que no esté ni muy húmedo ni muy seco y así la hoja pueda fermentar de forma natural (de vez en cuando las hojas son agitadas para una fermentación homogénea). Durante esta fase las hojas van perdiendo su clorofila y por tanto el color irá tornando de verde a negro y sus taninos se van transformando. Para los tés semifermentados (azules o oolong) se pasa a la fase de fijación antes de que se complete la fermentación (desde un 5% a un 70% de fermentación). 
  6. Fijación: Se añade calor para detener el proceso de fermentación iniciado en la fase de maceración (salteándolas en sartenes de hierro muy calientes, al vapor o en tambores de bambú rotativos expuestos a corrientes de aire caliente).
  7. Enrollado: Una vez terminado el proceso de fijación las hojas son enrolladas (para ayudar a liberar las esencias) en forma de vainas o bolas según el sabor deseado.
  8. Secado: Un último golpe de calor (al sol, horno, sartenes o secado al aire)  para asegurar que el producto está totalmente seco y preparado para conservarse intacto por mucho tiempo. Esta fase también va a influir en el sabor resultante, por ejemplo si se calienta mucho adquirirá un sabor tostado, y es por eso que puede haber infinidad de variedades de tés puros.
  9. Postfermentación: Este paso es sólo para aquellos tés que requieren de un envejecimiento como los tés rojos Pu-Erh (para saber más sobre su elaboración haz clic aquí) o para los que requieren de un horneado extra, asar al carbón, ahumar en una fogata hecha con maderas de pino o almacenar con flores o frutas para aromatizar.

Como podéis apreciar son las pequeñas variaciones en su elaboración las que crean los diferentes sabores resultantes, pero también es importante el modo de prepararlo para sacar el máximo provecho a su vigorosa elaboración por eso os recomendamos leer "Cómo preparar un buen Té Verde" y "El Té con todos los Sentidos".

El Té Fortalece los Huesos

El contenido de calcio, minerales y otras propiedades de la planta del té aportan una capacidad para reforzar la estructura ósea. Según un estudio realizado en colaboración con varias universidades estadounidense beber té diariamente ayuda a reducir las fracturas óseas debidas a osteoporosis y evitar la pérdida de hueso. El estudio concluye que el té y sus componentes bioactivos ayudan a mejorar la estructura ósea gracias a que aumenta la densidad mineral en los huesos e incrementa la actividad osteoblástica (que forma el hueso) por encima de la actividad osteoclástica (que lo absorbe).

Esa misma idea también fue apoyada por un estudio presentado en el "Congreso de la Sociedad Americana de Investigación Ósea y Mineral" del año pasado (octubre del 2015) donde se comunicó que tras 10 años de seguimiento a un grupo de mujeres en edad avanzada se pudo concluir que la ingesta de varias tazas de té diarias ayudaron a reducir el riesgo de rotura de hueso. En el congreso hubo estudios epidemiológicos suficientes que indican que los resultados podrían extrapolarse también a los varones.

Estudios sobre los efectos beneficiosos del té en el hígado

En una entrada anterior os contábamos que el té nos mantiene sanos, hoy os contamos más en profundidad por qué ayuda a que nuestro hígado trabaje mejor. En la Universidad de Connecticut (EE. UU.) han estado realizando estudios científicos para valorar el beneficio que aporta el té a nuestro hígado y han llegado a la conclusión de que beber diariamente té verde ayuda a inhibir la absorción de lípidos intestinales y ayuda a regular la acumulación de grasa en el hígado.

Los estudios han sido realizado sólo a nivel de laboratorio pero aporta datos significativos para poder concluir que la ingesta de té verde (en dosis como de 3 a 7 tazas diarias) mejora la función hepática y ayuda a bloquear la cantidad de grasa que se depositaba en el hígado. Podéis acceder al estudio completo aquí (en inglés).

Si necesitáis saber más sobre las propiedades del té podéis hacer clic aquí o ir a la etiqueta de "propiedades".

Controla la Diabetes con Té

Una de las propiedades del té verde es que influye en la digestión del azúcar, ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre, protege al páncreas y a las células de daños de los radicales libres por lo que un consumo habitual nos ayuda a prevenir la diabetes.

Estudios de diferentes países han concluido que el té verde ayuda a reducir el riesgo de desarrollar diabetes. Por ejemplo un estudio alemán realizado en la Universidad Heinrich Heinen de Düsseldorf confirma que el consumo diario de al menos 4 tazas de té puede llegar a reducir en un 16% el riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2 gracias a los polifenoles del té verde. A las mismas conclusiones llegó un estudio realizado por el Departamente de Nutrición del Hospital Daping de China.

Por otro lado también hay estudios que relacionan lo beneficioso del consumo de té verde para los paciente que tienen diabetes del tipo 2 asociados a la acumulación de lípidos y obesidad, pues beber té verde ayuda a reducir la circunferencia de la cintura y aliviar la disminución de insulina en sangre (ver estudio en pacientes con diabetes tipo 2 y ver estudio japonés sobre "Los Efectos del Té Verde en la Diabetes y la Obesidad"). Para completar, puedes ver nuestra entrada sobre "Adelgazar con Té".

Anímate a beberlo, además hay infinidad de sabores de té verde y si eres más de té negro te gustara saber que también se han realizado estudios con la variedad de té negro obteniendo resultados parecidos (clic aquí para ver el estudio).

Taller Cata de Tés Verdes


En el taller gratuito de "Cata de Tés Verdes" explicaremos qué es el té verde, su proceso, beneficios, curiosidades y probaremos diferentes tipos de tés verdes de China y Japón para apreciar los matices de cada variedad. Una experiencia global para disfrutar con todos los sentidos.

Son totalmente gratuitos y no hace falta traer nada, lo único reservar tu plaza pues las sillas son limitadas. Para ello sólo hay que escribir un email a iLoveTeaCompany@gmail.com indicando el número de plazas que se solicita. Para saber las fechas de los "Talleres Gratuitos" podéis ir a la pestaña de "Talleres" o hacer clic aquí

Habrá más talleres de catas de té... y lo que se nos vaya ocurriendo! Si no os queréis perder nada podéis seguirnos en las redes sociales o suscribiros a la newsletter poniendo vuestro email aquí:




Tipos de Té Verde

En el post "Colores del Té" ya vimos que de la planta Camelia Sinensis según se fermentaba o no obteníamos una variedad de té u otra. Ahora os enseñaremos a diferenciar entre los diferentes tipos de té verde (hoja de la planta sin fermentar):

Té Verde Japonés

La forma de evitar la fermentación natural de la hoja se hace calentando la hoja al vapor inmediatamente después de su recolecta. Luego se enrollan y desecan varias veces hasta que se evapora toda la humedad mediante corrientes de aire caliente. Este proceso le da un color verde intenso y un sabor fresco.

Té Verde Chino

Se tuestan en recipientes de hierro calientes para liberarlos del agua sin que les de tiempo a fermentar. Se enrollan y se vuelven a freír tantas veces sean necesarias y finalmente se secan al horno (este proceso puede durar unas 10 horas), dando lugar a un color verde apagado y un sabor suave.

Té Verde Sin Teína

El té se desteína con un tratamiento natural a base de vapor y presión que consigue eliminar su contenido de teína conservando todo su sabor y propiedades.

Como vimos en la entrada "Té Sin Teína Casero" una forma de reducir la teína es haciendo una primera infusión de pocos segundos y desecharla (o reutilizarla como acondicionador de pelo, regar las plantas...). La segunda infusión tendrá menos teína.

Té Verde Gunpowder

Se llama así al té enrollado en forma de bolita que recuerda a la antigua munición de pólvora. Su origen se remonta a la dinastía Tang (año 618 - 907) en China, actualmente la mayor producción se concentra en Zhejian (China), pero también es muy famoso el de Taiwan.

Al estar enrollados hay que tener en cuenta que al infusionarse se va a expandir y aumentar a más del doble de su tamaño, por lo que no se debe llenar más de un cuarto del filtro utilizado. Además, este tipo de enrollado de la hoja va a permitir más reinfusionados del mismo té.

Té Verde en Ramita

Es el té que se obtiene de infusionar los tallos de la planta Camelia Sinensis. Suele ser de color verde porque no han sido tostadas (Kukicha) y si se tuestan torna a marrón y el sabor es menos fresco y ligero. Los niveles de teína presentes en el tallo son de menos de un 1%, es decir, es muy bajo en teína.

Té Verde en Polvo

Hay que diferenciar el té verde molido 100% natural "Matcha" con el té soluble industrial (que no suelen contener más del 3% de té natural) y el té en bolsitas (hojas de té sobrantes trituradas).

El Matcha es el té verde en polvo empleado en la ceremonia del té japonés "Chanoyu" y tiene un color verde fosforito intenso porque ha recibido unos cuidados diferentes durante su cultivo. Para saber cómo se cultiva, recolecta y se muele pincha aquí y para saber cómo prepararlo pincha aquí.

Té Verde + Ingredientes

Aquí irían todos los tés verdes puros al que se le ha añadido algún ingrediente, como puede ser trozos de frutas (Frutas del Bosque, Mango, Lima, Piña, etc.), especias (Canela, Vainilla, Jengibre, etc.), flores (Jazmín, Malva, Flor de Granada, etc.), hierbas (Menta, Hierbabuena, Aloe Vera, etc.), arroz (Genmaicha), caramelo... o con otros tés (Té Rojo, Té Negro, etc.). Mira nuestros sabores aquí.

No nos gusta llamarlos "aromatizados" porque nuestros tés no tienen aromas artificiales y realmente tienen los trozos de los ingredientes.

Sabías que...


La diferencias en su forma de cultivo y elaboración influye en su sabor y la concentración de teína, pero mantienen las misma propiedades relativas a belleza (retrasa el envejecimiento, mejora la piel, elimina toxinas, etc.), cuidado de la línea (diurético, desengrasante, activa el metabolismo, evita retención de líquidos, etc.) y salud (regula el colesterol, hepatoprotector, mejora la circulación, protege al corazón, etc.).

Un vaso de té aporta más calcio que uno de leche, además tiene magnesio y otros minerales que ayudan a fortaleces huesos y evitar la artrosis.

Tiene muchas vitaminas (A, B2, C y E) que refuerzan el sistema inmunológico ante gripes, resfriados, infecciones, asma, alergias, refuerzan uñas, cabello, piel, visión...

Se recomienda para diabéticos pues ayuda a reducir los niveles de glucosa en sangre.

Previene de problemas bucales, refuerza encías, protege el esmalte y elimina el mal aliento.

Para conocer más beneficios sobre el té verde haz clic aquí.

Reinfusionar el té

Muchos de vosotros os sorprendéis cuando os digo que reinfusionéis las hojas del "Té Azul Oolong" y por eso voy a escribir esta entrada para que aprovechéis al máximo vuestro té. Y es que todos los tés se pueden reinfusionar tantas veces como quieras y según la variedad el sabor irá variando o suavizándose. También es una forma de rebajar la teína como os comentamos en el tutorial para desteinar el té en casa.

Tened en cuenta que siempre hablamos del té en hoja suelta natural, el reinfusionado de las bolsitas industriales casi no es posible y menos si es aromatizado. Además, Si se prepara una tetera para compartir y no se va a servir todo el té preparado de un tirón, es necesario retirar el filtro para que no siga en contacto las hojas de té con el agua.

La técnica para sacar el máximo a la hoja reinfusionada depende de cada variedad y si es sólo hoja de té o va acompañado de frutas, flores o especias. Por lo general, si se trata de un té con flores de sabores suaves o con trozos de frutas, ese sabor se perderá en cada infusionado dando paso más al sabor del té. En cambio si es de especias, canela, jengibre, clavo... son resistentes para dar sabor tras varias infusiones seguidas.

Té Verde


Un té verde puro de calidad se puede reinfusionar hasta 3 veces seguidas dando sabor, sobretodo si se trata de un té japonés o un gunpowder chino. El truco para las segundas y terceras infusiones es dejarlo menos tiempo infusionando pero a mayor temperatura.

Por ejemplo, para una primera infusión en la cultura japonesa se suele preparar una tetera con agua a menos de 80º y un tiempo de no más de 2 minutos infusionando, luego se sirve poco a poco en cada taza terminando de servir la tetera en una segunda o tercera ronda. Es decir, se llenan todas las tazas como por la mitad y se repite el proceso de repartir el té entre las tazas hasta que no quede té en la tetera (esto se hace para que el sabor quede repartido homogéneamente pues no retiran las hojas de la tetera).

Para la segunda infusión se calienta agua y se vierte a una temparatura de 90-80º sobre las hojas de té anteriores y se deja infusionar menos de un minuto y se sirve repartiendo el té a partes iguales y en varias rondas como antes. Y así sucesivamente.

Té Rojo Pu-Erh y Té Azul Oolong


Estas variedades son la más fáciles de reinfusionar pues son las que más sabor dan en cada infusionado con las mismas hojas, independientemente del tiempo y temperatura del agua en cada uso. La técnica a seguir sería una versión corta de la ceremonia china del té "Gong Fu cha", por ejemplo ir directamente al paso de "Bañar al Inmortal", es decir, verter el agua caliente a unos 80 grados y dejar infusionar un minuto, servir todo el té y volver a echar agua caliente y dejar esta vez un poco más de tiempo, servirlo todo y volver a echar agua e ir dejando cada vez un poco más de tiempo, así todas las veces que uno desee.

Como las hojas de estas variedades permiten varios reinfusionados es más conveniente echar poca cantidad y prepararse varias tazas pequeñas que poner mucho té y hacerse sólo una taza grande.

Té Blanco


Son las hojas más tiernas de la planta y más delicadas, pero también hace que tengan un sabor suave y no tenga tanta tendencia a amargar aunque se deje mucho tiempo (siempre y cuando la temperatura del agua no sea superior a los 80º). Por ello si se quiere reinfusionar se debe hacer una primera infusión de unos 2 a 5 minutos con agua caliente pero no ardiendo, la siguiente con esa misma temperatura pero más tiempo y la tercera con agua un poco más caliente (máximo 85º) y menos tiempo.

Para aprovechar mejor las hojas de té blanco recomendamos hacer como mucho dos reinfusiones de agua caliente y la tercera para Ice Tea en la versión de dejar las hojas en agua fría toda la noche o a temperatura ambiente varias horas (explicación más extensa aquí).

Té Negro


Las hojas de té negro sueltan casi todo su sabor en la primera infusión, así que si vamos a reinfusionarlo debemos estar muy atentos a que el tiempo en contacto con el agua no sea superior a los 5 minutos.

La segunda infusión se hará con agua menos caliente de 90º y se dejará infusionar de 3 a 5 minutos. Para la tercera infusión el sabor habrá suavizado bastante, por lo que se puede añadir una pizca de té nuevo para potenciarlo. No importa en qué reinfusionado estéis, el té negro es mejor que no esté más de 5 minutos en contacto con el agua.

Otras Técnicas


No queremos terminar esta entrada sin decir que experimentéis con diferentes formas de reinfusionado, pues todas son validas y lo más importante es que os guste el resultado.

También recordaros que una vez no dé sabor para bebérselo, siempre sirve para otros usos externos como darse baños de té... aquí podéis ver múltiples formas de reutilizar las hojas de té.

Matcha Latte


Hay muchas formas de hacer "Matcha Latte" o "Green Tea Latte", como su nombre indica es té verde con sabor cremoso y el mercado ofrece tantísima variedad en cuanto a cremosidad (leche animal, leche vegetal, entera, desnatada, semi, leche condensada, leche en polvo...) que no hemos podido evitar experimentar. Hoy os vamos a presentar nuestros resultados:

  1. Con leche de soja, nuestro perferido. Nos parece que hace una combinación perfecta el sabor del Matcha con el de la bebida de soja... ¿Será porque queda más al gusto oriental?
  2. Con leche condensada, para darnos un capricho. Queda como el café bombón, pero con el sabor del Matcha, vamos que no nos podía fallar.
  3. Con leche de vaca entera, no nos ha gustado nada. El sabor de la nata de la leche se apodera de todo, por eso si elegís esta opción mejor cuanto más desnatada.
  4. Con leche en polvo, ideal para viajeros. Esta opción no está tan mal como pensabamos, la ventaja es que es más fácil de llevar en la maleta y se puede hacer en cualquier sitio en que haya agua caliente, incluso en la habitación de un hotel o en la cantina de la universidad.
  5. Con otras leches vegetales (de arroz, avellana, almendra), para todos los gustos. Según la bebida empleada dará este toque a nuestro "Matcha Latte", es como echarle sirope de avellana, almendra, etc.
La forma de prepararlo es muy sencilla, el primer paso es prepararlo como si fuera Matcha y luego se le añade la parte cremosa. Por ejemplo para una taza de 250 ml.:

  • Se calienta 25 ml. de agua hasta 80º (primeras burbujitas) y se le echa unos 2 o 3 gramos de té verde en polvo Matcha (a mayor cantidad tendrá un sabor más fuerte), se bate para que quede bien mezclado y sin grumos (mejor si queda algo espeso). 
  • Ahora se le añade 225 ml. del líquido cremoso también caliente y se mezcla de nuevo. Si se tiene una batidora eléctrica nos quedará más espumosos.
  • Como sugerencia de presentación se puede espolvorear algo de Matcha por encima para decorar y acompañar con pajitas de barquillo.
  • La proporción agua-cremoso es adaptable al gusto de cada uno, incluso se puede hacer directamente en el líquido cremoso (en este caso mezclar con batidora eléctrica para evitar grumos).
  • Ah! para los golosos el azúcar, stevia u otro dulce se debe poner en el momento de mezclar con la leche caliente.
  • Y en verano queda muy rico frío o en plan batido.

¿Habéis intentado hacer alguna vez Matcha Latte? ¿Cuál sería vuestro ranking?

Chocolates de Matcha

Nos parece muy divertida la adaptación del día de San Valentín en Japón y es que no se conforman con un día del amor sino que tienen ¡dos!

El 14 de febrero sólo regalan las chicas a todos los chicos que influyen en su vida (novios, amigos, compañeros de trabajo...) y el 14 de marzo le toca a los chicos (conocido como "White Day" porque suelen regalar chocolate blanco).

El esmero de los chocolates será correlativo al amor por el otro, por eso a las parejas y cónyuges se les suele regalar chocolate hecho por uno mismo. Os proponemos que hagamos una readaptación de los japoneses y tomemos la idea de regalar algo hecho por uno mismo con esta receta de "Chocolate de Matcha".

Ingredientes:

  • 100 gr. de Chocolate Blanco o Negro
  • 3 - 5 gr. de Matcha (Té Verde en Polvo)
  • 40 ml. de Nata Espesa

Elaboración:

  • Troceamos la tableta de chocolate para que sea más fácil de derretir al fuego o al microondas (1 minuto a 600w).
  • Añadir al chocolate derretido la nata previamente calentada y mezclar con una batidora de barillas a la vez que se introduce el Matcha (si se usa chocolate negro duplicar la cantidad de Matcha).
  • Poner la mezcla resultante en un molde para chocolates y dejar enfriar.
  • Meter en congelador unas 3 horas hasta que endurezca.

Sugerencia de presentación:

Sacar del molde, poner en una caja kawaii y espolvorear Matcha sobre los chocolates.

Además, para los que no reciban nada ni en San Valentín, ni en el White Day, los coreanos nos proponen el "Black Day" donde se reúnen para comer jajangmyeon (fideos con salsa de alubias negras).

El té con todos los sentidos

Sin darnos cuenta cuando tomamos té no sólo lo estamos degustando con las papilas gustativas, también han intervenido el olfato mucho antes de llegar a nuestros labios, la vista con sus diferentes tonalidades e ingredientes, el tacto al tocar la hoja para tomar la medida y también al tocar la taza templada y su material... pero mucho antes de todo eso el oído nos ha avisado que el agua ya está lista y también ha sentido la musicalidad del crujir de las hojas al rozarse entre sí. 

Todo ha pasado de forma subconsciente y automática, pero es lo que ha hecho que nos guste tanto el té y nos apacigüe el alma. Si además lo preparamos poniendo atención, teniendo en cuenta la temperatura del agua y el tiempo de reposo, su sabor será óptimo.

En nuestro "Taller de Iniciación al Té" os enseñaremos a preparar los diferentes tipos de té para sacar su máximo y para sorpresa de muchos no echarán en falta añadir ningún tipo de edulcorante ni leche. Y si no podéis asistir, aquí os dejamos una tabla con los tiempos de reposo y temperatura del agua para cada variedad de la planta del té:

VARIEDAD DE TÉ
TEMPERATURA DEL AGUA
TIEMPO DE REPOSO
Té Negro
90º - 95º
3 – 5 minutos
Té Rojo
90º - 95º
2 – 4 minutos
Té Azul
70º - 85º
5 – 7 minutos
Té Verde
60º - 90º
1 – 3 minutos
Té Blanco
70º - 80º
3 – 8 minutos

www.iLoveTeaCompany.com


Con esta tabla, un té de calidad como el de I Love Tea Company y un agua blanda os quedará un té riquísimo!

Zumo Energizante con Té Verde

Ingredientes:


  • té verde
  • dos naranjas
  • dos peras
  • un puñado de ciruelas

Preparación:

  1. Preparamos una infusión de té verde de forma más concentrada que lo habitual y la dejamos enfriar.
  2. Mientras tanto pelamos la fruta y la cortamos para que quepan en el vaso de la batidora.
  3. Exprimimos las naranjas y vertemos el zumo con el resto de la fruta y se pone todo a batir.
  4. Añadir el té verde ya frío y mezclar hasta que quede homogéneo.

Sugerencia de presentación:


Utilizar vasos grandes y transparentes (o una jarra) e introducir cubitos de hielo con trocitos de las frutas empleadas en su interior. Nos quedará visualmente sabroso y refrescante.

Té frío con arándanos y limón

Ingredientes:

125 gr. de arándanos
3 cucharadas de "Té Verde Sencha"
1/4 de taza de zumo de limón
1/4 de taza de azúcar (mejor si es stevia natural 100%)

Preparación:

Poner a fuego lento durante 8 - 10 minutos los arándanos y el zumo de limón, removiendo periódicamente. Finalizado ese tiempo, separar las partes sólidas de las líquidas, exprimiendo lo máximo posible los arándanos.

Realizar la infusión de "Té Verde Sencha" de manera habitual pero con el doble de cantidad por litro de lo acostumbrado. No dejar en reposo más de 3 minutos. Si se va a endulzar con stevia mejor hacerlo al mismo junto al té verde.

Añadimos el té verde a la mezcla anterior (en caso de hacerlo con azúcar o infusión concentrada de stevia es el momento de añadirlo, cuando aún está caliente). Dejar enfriar antes de introducirlo en el frigorífico.

Si se desea que la bebida sea apta también para niños, sustituir el "Té Verde Sencha" por un "Té Verde Sin Teína" o un "Rooibos".

Sugerencia de presentación:


Puede servirse añadiendo hielos, algunos arándanos, frambuesas y moras junto a unas hojas de menta y rodajitas de limón.

Bebida Multivitaminas con Té

Ingredientes:

  • Dos manzanas
  • 1,50 litros de agua
  • Un trozo de canela en rama
  • Una naranja
  • Un poco de cáscara de naranja
  • Té verde Jazmín

Preparación:


  1. Preparar las manzanas y hacerlas zumo, ponerlo en bolsas para hacer cubitos de hielo y meter en el congelador para luego granizarlo.
  2. Preparar el té para un litro de agua, un poco más concentrado que lo habitual para que el sabor quede más intenso.
  3. Poner la canela y la cáscara de naranja en una olla con medio litro de agua fría y dejar reposar durante 5 minutos aproximadamente.
  4. Pelar la naranja y retirar la piel de cada grajea para guardar la pulpa con todo el jugo.
  5. Mezclar todo los preparado anteriormente (excepto el zumo de manzana congelado y la pulpa de naranja) y enfriar. 
  6. Antes de servir, sacar el zumo de mazana congelado y machacar para obtener granizado.

Sugerencia de presentación:

Servir en copas poniendo cubitos de hielo al fondo, un poco de pulpa de naranja, verter la mezcla de bebida y finalmente el granizado de manzana por encima. Empapar el borde del vaso con azúcar y decorar con pajitas divertidas.

Peras al Té

Ingredientes:

  • 1 cucharada sopera de "Té Verde Jazmín".
  • 1 cucharada (al gusto) de azúcar moreno, miel, stevia u otro edulcorante.
  • 4 peras
  • 2 rebanadas de jengibre
  • 2 ramas de canela
  • 1/2 cucharilla de anís
  • 1 cucharada de bayas de goji.

Preparación:


Introducimos las hojas de té verde y el edulcorante en un recipiente con agua caliente, remover hasta pasado unos 7 minutos y colar.

Pelamos las peras, las partimos por la mitad y deshuesamos.

Las dejamos en un recipiente resistente al calor y añadimos el té verde, el anís, la canela, el jengibre y las bayas de goji para cocinar al vapor durante aproximadamente 20 minutos o hasta que las peras estén tiernas.

Volvemos a colar el líquido y procedemos a una nueva ebullición que reduzca el nivel de este a la mitad.

Sugerencia de presentación:


Poner en un recipiente profundo y transparente, aderezado con ramas de canela y hojas de menta para darle más color.

Té Moruno

El "Té Moruno" es conocido popularmente también como "Té a la menta" de su traducción del inglés "Mint Tea", pero en realidad se hace con hierbabuena. Aquí la explicación:

  • En inglés Mint se usa como genérico para "menta" o "hierbabuena". Para especificar tienen Peppermint para la menta y Spearmint para la hierbabuena (traducción de su nombre en latín).
  • El nombe en latín de la "hierbabuena" es Mentha Spicata y el de la "menta" es Mentha Piperita.

Hay muchas versiones del "Té Moruno" pues cada hogar lo prepara de una forma y todas son válidas para dar la sensación de acogida y bienvenida como ya comentamos en otro post. Nosotros os vamos a poner la receta de la forma más extendida:

  1. Los ingredientes son té verde gunpowder (la hoja enrollada en bolitas), hierbabuena, azúcar y agua.
  2. Se recomienda poner una cucharadita de té verde y otra de hierbabuena por taza y el doble de azúcar u otro edulcorante (el clásico suele ser muy dulce, pero mejor poner al gusto) en el agua caliente sin que llegue a hervir.
  3. Dejar reposar unos minutos (alrededor de 3 minutos) y escanciar desde la tetera al vaso, volver a verter el líquido en la tetera y repetir varias veces para que se mezclen bien los ingredientes. Ahora toca probarlo y si no se está conforme aún hay tiempo para regular las cantidades y volver a escanciar.
  4. Retirar las hojas de té para que no quede amargo. Antiguamente no lo filtraban ni colaban por lo que las últimas tazas que se servían eran muy amargas, de ahí derivó un dicho: "La primera taza de té es dulce como la niñez, la segunda intensa como la madurez y la última amarga como la muerte".
  5. Escanciar también a la hora de servir para airear un poco y crear espuma.
  6. Como sugerencia de presentación se puede añadir hojas frescas de hierbabuena, piñones o flores de azahar.


Té Tibetano

Algunas personas nos preguntan por el "Té Tibetano" y nos parecía grandioso que se pudiese conseguir en España... hasta que descubrimos que en occidente algunas casas de té nombran alguna mezcla como "Té Tibetano" (sobretodo las que contienen bayas de goji), pero sólo es un nombre comercial que crea confusión. El té característico del Tíbet es el "Po-Cha" y tiene un sabor peculiar no apto para todos los paladares.

La preparación puede ser con té negro o verde, pero lo que no puede faltar es la sal y la manteqilla elaborada con leche de "nak" (la hembra del "yak" - para que nos entendamos, es como decir vaca y toro), por eso también es conocido como "Té Mantequilla".

Como en todo oriente, el té es ofrecido a modo de acogida y bienvenida y éste además para hacer entrar en calor al invitado expuesto a frías temperaturas. No es descortés evitar beberlo, pero si se llega a aceptar y tocar el cuenco sería de mala educación no terminarselo. Puede ser una pena ir al Tíbet y no vivir la experiencia al 100%... un truco, por si no nos gusta, podría ser beberselo de un tirón y luego comer algo que nos guste de sabor fuerte (por ejemplo chocolate), pero sin que nos vean!! jajajaja...

¿Habéis tenido la ocasión de probar el "Po-Cha"? ¿Os gustó la experiencia?
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