Mostrando entradas con la etiqueta Té Azul o Oolong. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Té Azul o Oolong. Mostrar todas las entradas

De la Planta a la Taza

Hemos visto cómo el té ha pasado de ser una bebida exclusiva para el emperador de China a ser una de las bebidas más consumidas en el mundo y también cómo pequeñas variaciones en su método de cultivo y elaboración obtuvieron como resultado diferentes sabores como el té negro, té rojo, té oolong, etc. hasta llegar a los tés mezclados, de flores, frutas... Ahora os explicaremos las fases por las que tiene que pasar para que el té llegue de la planta a nuestra taza.

Pasos para la Elaboración del Té


  1. Cultivo: Desde que es plantada la semilla de la planta del té (Camelia Sinensis) recibe muchos mimos y cuidados. Necesita estar en un clima húmedo (con precipitaciones anuales entrono a 70 - 310 cm) y caluroso pero no en exceso (entre 14 y 27ºC)
  2. Recolecta: Cuando ha crecido lo suficiente se inicia la recolecta seleccionando las hojas adecuadas para cada variedad de té. Se hacen dos recolectas al año coincidiendo uno con los primero días de primavera y otro con el comienzo del verano. Y si el clima lo permite también será posible hacerlo en otoño o invierno, pero suele ser más inusual. La recolecta de té a granel sigue siendo manual porque es la única forma de garantizar que la hoja no se rompa y de escoger las de mejor calidad.
  3. Deshidratación: Terminada la recolecta los brotes se extienden en esterillas de bambú para que el sol evapore el exceso de agua (de media suelen perder más de un cuarto de su peso en agua), en días nublados se realiza en habitaciones especialmente acondicionadas. Este proceso también es importante porque es cuando las proteínas se transforman en aminoácidos libres y se libera la teína, lo cual influye en el sabor del té.
  4. Maceración: Posan las hojas de té en bandejas de bambú para amasarlas suavemente y con cuidado para no activar demasiado las encimas oxidativas. 
  5. Fermentación: Sólo para tés que necesitan de una fermenteación (tés negros, rojos o azules), para tés sin fermentar (tés verdes o blancos) se salta directamente al paso de fijación. Las hojas maceradas se dejan reposar en una habitación con ambiente controlado para que no esté ni muy húmedo ni muy seco y así la hoja pueda fermentar de forma natural (de vez en cuando las hojas son agitadas para una fermentación homogénea). Durante esta fase las hojas van perdiendo su clorofila y por tanto el color irá tornando de verde a negro y sus taninos se van transformando. Para los tés semifermentados (azules o oolong) se pasa a la fase de fijación antes de que se complete la fermentación (desde un 5% a un 70% de fermentación). 
  6. Fijación: Se añade calor para detener el proceso de fermentación iniciado en la fase de maceración (salteándolas en sartenes de hierro muy calientes, al vapor o en tambores de bambú rotativos expuestos a corrientes de aire caliente).
  7. Enrollado: Una vez terminado el proceso de fijación las hojas son enrolladas (para ayudar a liberar las esencias) en forma de vainas o bolas según el sabor deseado.
  8. Secado: Un último golpe de calor (al sol, horno, sartenes o secado al aire)  para asegurar que el producto está totalmente seco y preparado para conservarse intacto por mucho tiempo. Esta fase también va a influir en el sabor resultante, por ejemplo si se calienta mucho adquirirá un sabor tostado, y es por eso que puede haber infinidad de variedades de tés puros.
  9. Postfermentación: Este paso es sólo para aquellos tés que requieren de un envejecimiento como los tés rojos Pu-Erh (para saber más sobre su elaboración haz clic aquí) o para los que requieren de un horneado extra, asar al carbón, ahumar en una fogata hecha con maderas de pino o almacenar con flores o frutas para aromatizar.

Como podéis apreciar son las pequeñas variaciones en su elaboración las que crean los diferentes sabores resultantes, pero también es importante el modo de prepararlo para sacar el máximo provecho a su vigorosa elaboración por eso os recomendamos leer "Cómo preparar un buen Té Verde" y "El Té con todos los Sentidos".

Leyenda del Té del Dragón


Hace mucho tiempo, más de 300 años, un labrador de té soñaba con lograr la mejor cosecha de ese año y por eso mimaba a diario cada hoja de té. Cierto día, le pareció que algo se movía entre los arbustos de Camellia Sinensis, cauto pero curioso se acercó para ver de qué se trataba... ¡Un dragón!

Como no le atacó, lo tomó como un buen presagio y entonces supo que tenía que hacer la cosecha ese mismo día. Tantas eran sus prisas por probar el té que iba enrollando las hojas a la vez que las calentaba, como esto le quemaba un poco las manos tuvo que sacar las hojas antes de que se terminase el proceso de fermentación. Pero cuando lo probó supo que había merecido la pena y lo llamó "Té del Dragón" (en chino Oolong Cha).

Si queréis saber más sobre el "Té Oolong" podéis pinchar aquí y para conocer sus propiedades aquí.

Reinfusionar el té

Muchos de vosotros os sorprendéis cuando os digo que reinfusionéis las hojas del "Té Azul Oolong" y por eso voy a escribir esta entrada para que aprovechéis al máximo vuestro té. Y es que todos los tés se pueden reinfusionar tantas veces como quieras y según la variedad el sabor irá variando o suavizándose. También es una forma de rebajar la teína como os comentamos en el tutorial para desteinar el té en casa.

Tened en cuenta que siempre hablamos del té en hoja suelta natural, el reinfusionado de las bolsitas industriales casi no es posible y menos si es aromatizado. Además, Si se prepara una tetera para compartir y no se va a servir todo el té preparado de un tirón, es necesario retirar el filtro para que no siga en contacto las hojas de té con el agua.

La técnica para sacar el máximo a la hoja reinfusionada depende de cada variedad y si es sólo hoja de té o va acompañado de frutas, flores o especias. Por lo general, si se trata de un té con flores de sabores suaves o con trozos de frutas, ese sabor se perderá en cada infusionado dando paso más al sabor del té. En cambio si es de especias, canela, jengibre, clavo... son resistentes para dar sabor tras varias infusiones seguidas.

Té Verde


Un té verde puro de calidad se puede reinfusionar hasta 3 veces seguidas dando sabor, sobretodo si se trata de un té japonés o un gunpowder chino. El truco para las segundas y terceras infusiones es dejarlo menos tiempo infusionando pero a mayor temperatura.

Por ejemplo, para una primera infusión en la cultura japonesa se suele preparar una tetera con agua a menos de 80º y un tiempo de no más de 2 minutos infusionando, luego se sirve poco a poco en cada taza terminando de servir la tetera en una segunda o tercera ronda. Es decir, se llenan todas las tazas como por la mitad y se repite el proceso de repartir el té entre las tazas hasta que no quede té en la tetera (esto se hace para que el sabor quede repartido homogéneamente pues no retiran las hojas de la tetera).

Para la segunda infusión se calienta agua y se vierte a una temparatura de 90-80º sobre las hojas de té anteriores y se deja infusionar menos de un minuto y se sirve repartiendo el té a partes iguales y en varias rondas como antes. Y así sucesivamente.

Té Rojo Pu-Erh y Té Azul Oolong


Estas variedades son la más fáciles de reinfusionar pues son las que más sabor dan en cada infusionado con las mismas hojas, independientemente del tiempo y temperatura del agua en cada uso. La técnica a seguir sería una versión corta de la ceremonia china del té "Gong Fu cha", por ejemplo ir directamente al paso de "Bañar al Inmortal", es decir, verter el agua caliente a unos 80 grados y dejar infusionar un minuto, servir todo el té y volver a echar agua caliente y dejar esta vez un poco más de tiempo, servirlo todo y volver a echar agua e ir dejando cada vez un poco más de tiempo, así todas las veces que uno desee.

Como las hojas de estas variedades permiten varios reinfusionados es más conveniente echar poca cantidad y prepararse varias tazas pequeñas que poner mucho té y hacerse sólo una taza grande.

Té Blanco


Son las hojas más tiernas de la planta y más delicadas, pero también hace que tengan un sabor suave y no tenga tanta tendencia a amargar aunque se deje mucho tiempo (siempre y cuando la temperatura del agua no sea superior a los 80º). Por ello si se quiere reinfusionar se debe hacer una primera infusión de unos 2 a 5 minutos con agua caliente pero no ardiendo, la siguiente con esa misma temperatura pero más tiempo y la tercera con agua un poco más caliente (máximo 85º) y menos tiempo.

Para aprovechar mejor las hojas de té blanco recomendamos hacer como mucho dos reinfusiones de agua caliente y la tercera para Ice Tea en la versión de dejar las hojas en agua fría toda la noche o a temperatura ambiente varias horas (explicación más extensa aquí).

Té Negro


Las hojas de té negro sueltan casi todo su sabor en la primera infusión, así que si vamos a reinfusionarlo debemos estar muy atentos a que el tiempo en contacto con el agua no sea superior a los 5 minutos.

La segunda infusión se hará con agua menos caliente de 90º y se dejará infusionar de 3 a 5 minutos. Para la tercera infusión el sabor habrá suavizado bastante, por lo que se puede añadir una pizca de té nuevo para potenciarlo. No importa en qué reinfusionado estéis, el té negro es mejor que no esté más de 5 minutos en contacto con el agua.

Otras Técnicas


No queremos terminar esta entrada sin decir que experimentéis con diferentes formas de reinfusionado, pues todas son validas y lo más importante es que os guste el resultado.

También recordaros que una vez no dé sabor para bebérselo, siempre sirve para otros usos externos como darse baños de té... aquí podéis ver múltiples formas de reutilizar las hojas de té.

El té con todos los sentidos

Sin darnos cuenta cuando tomamos té no sólo lo estamos degustando con las papilas gustativas, también han intervenido el olfato mucho antes de llegar a nuestros labios, la vista con sus diferentes tonalidades e ingredientes, el tacto al tocar la hoja para tomar la medida y también al tocar la taza templada y su material... pero mucho antes de todo eso el oído nos ha avisado que el agua ya está lista y también ha sentido la musicalidad del crujir de las hojas al rozarse entre sí. 

Todo ha pasado de forma subconsciente y automática, pero es lo que ha hecho que nos guste tanto el té y nos apacigüe el alma. Si además lo preparamos poniendo atención, teniendo en cuenta la temperatura del agua y el tiempo de reposo, su sabor será óptimo.

En nuestro "Taller de Iniciación al Té" os enseñaremos a preparar los diferentes tipos de té para sacar su máximo y para sorpresa de muchos no echarán en falta añadir ningún tipo de edulcorante ni leche. Y si no podéis asistir, aquí os dejamos una tabla con los tiempos de reposo y temperatura del agua para cada variedad de la planta del té:

VARIEDAD DE TÉ
TEMPERATURA DEL AGUA
TIEMPO DE REPOSO
Té Negro
90º - 95º
3 – 5 minutos
Té Rojo
90º - 95º
2 – 4 minutos
Té Azul
70º - 85º
5 – 7 minutos
Té Verde
60º - 90º
1 – 3 minutos
Té Blanco
70º - 80º
3 – 8 minutos

www.iLoveTeaCompany.com


Con esta tabla, un té de calidad como el de I Love Tea Company y un agua blanda os quedará un té riquísimo!

Ceremonia del Té Chino - Gong Fu Cha



Quizás menos conocida que la ceremonia del té japonesa "Chanoyu" pero igual de hospitalaria y delicada en sentimientos. La ceremonia del Gong Fu Cha (工夫茶 o 功夫茶) pretende dar la bienvenida a los invitados a través de la fuerza de la energía del anfitrión y su maestría preparando el té para un sabor óptimo que apacigüe el alma; también es una forma de meditación, pues se requiere mucha concentración y movimientos detallados. Literalmente "Gong Fu Cha" significa preparar el té con esmero/esfuerzo/dedicación/habilidad.

La presentación es también muy importante, pues a través de los elementos empleados se transmite la personalidad y atención del organizador de la reunión, así pues los utensilios, sus materiales, etc. son totalmente personales. La experiencia del Gong Fu Cha es global (degustar con el paladar, el olfato, la vista, el tacto, los sonidos...) y si queréis vivirla en directo podéis apuntaros a nuestro "Taller Gratuito de Gong Fu Cha", consulta las fechas aquí.

Los Utensilios


La cantidad de elementos puede variar según cada anfitrión, como mínimo debemos contar con:
  • Una tetera para hervir el agua
  • Una tetera para preparar el té (a poder ser de barro)
  • Una tetera o jarra para servir el té
  • Una bandeja con compartimento para recoger el agua
  • Una cuchara para medir la cantidad de té
  • Una cajita o soporte para presentar el té
  • Las tazas para servir a cada invitado
Opcionales:
  • Un vaso alto y estrecho para oler el resultado de la infusión
  • Unos taquitos para apoyar las tapas de las teteras, si no se quieren posar directamente en la mesa
  • Unas figuras de barro como "mascotas del té"
  • Unas bandejitas o platitos individuales para cada taza a servir 
  • Una toallita o varias
  • Pinzas para coger los elementos calientes sin quemarte
  • Un cuenco grande para poner dentro la tetera donde se prepara el té y recoja el agua que se derrame
  • Cronómetro o algún tipo de medidor del tiempo
  • Termómetro
  • Un filtro de boquilla o colador
  • Un embudo
  • Flores o algunos elementos naturales para adornar el entorno
  • Música tradicional, de sonidos de la naturaleza o relajantes

Los Movimientos


Cada paso y movimiento va encaminado a potenciar el sabor resultante del té y mostrar respeto por los invitados. Este tipo de ceremonia o ritual suele hacerse con la variedad de té Oolong o Pu-Erh y es preciso que la vajilla y teteras empleadas estén calientes antes de echar las hojas de té para hacer salir el aroma. Parecen muchos, pero en el fondo es muy sencillo de memorizar... lo difícil es conocer perfectamente el té a preparar para conseguir sacar lo mejor de él.

  1. Calentar el agua en una tetera hasta hervir y apagar el fuego.
  2. Una vez el agua haya hervido, llenamos la tetera donde vamos a preparar el té, la tapamos y vertimos un poco por encima y fuera de ella (por eso es necesaria la bandeja con compartimento para recoger el agua, también se puede poner la tetera dentro de un bol) desde bastante alto. 
  3. Pasado unos segundos se vierte el contenido de esta tetera al recipiente donde se va a servir el té (hasta dejar vacía la tetera donde se va a preparar el té). Si es preciso, secar la base de la tetera con una toalla.
  4. De ahí el agua se vierte sobre los vasos donde se va a beber el té hasta llenarlos todos (si se quiere emplear el recipiente para oler la fragancia del té, éste se llena antes que las tazas de beber).
  5. Con el agua sobrante se puede bañar a nuestras "Mascotas de Té", seguir regando las tazas de beber o desechar directamente sobre la bandeja especial para ello.
  6. Mostrar el té en un recipiente para que los invitados puedan apreciar su olor, examinar su apariencia, etc. (este paso se puede hacer al principio, mientras esperamos a que hierva el agua).
  7. Medir la cantidad indicada para el tamaño de la tetera (una cucharadita por taza a servir) y echarlo directamente dentro de la tetera sin filtro (se puede usar un embudo si  no se tiene mucha práctica).
  8. Agitar la tetera con el té dentro suave pero enérgicamente. Abrir la tapa y olerlo (también se puede pasar a los invitados).
  9. Ahora que ya ha rebajado la temperatura del agua a la indicada para la variedad empleada (si no se está muy seguro, se puede medir con un termómetro) se llena la tetera con el té dentro hasta que rebose, retirar con la tapa las burbujitas y tapar (es necesario que se salga un poco de agua), verter un poco de agua caliente por encima de la tetera. Esperar unos 20 - 30 segundos.
  10. Mientras, aprovechamos para vaciar de agua los cuencos directamente sobre la bandeja con compartimento para recoger el agua o sobre nuestra "Mascota de Té", se puden usar unas pinzas para evitar quemarnos los dedos.
  11. Ahora ya se puede pasar ese liquido de té a la tetera de servir (si la tetera no viene con filtro en la boquilla se puede poner uno o un colador sobre la tetera de servir el té) y de ésta a la de oler (si se está usando) y de ella a los vasos de beber. Este proceso sirve para rebajar la téina de la infusión, pues es lo primero en desprenderse de la hoja, por eso la primera infusión no se suele beber.
  12. Si no se está usando recipiente para oler, se puede apreciar su fragancia directamente de la tetera de preparar el té, primero el anfitrión y luego se puede pasar a los invitados.
  13. Se repiten los pasos del 9 al 12, pero esta vez dejándolo un poco más de tiempo (según lo recomendado para cada variedad).
  14. Ya se puede disfrutar del té (servir primero a los invitados y por último al anfitrión). Secar la base de los vasos antes de entregar a los invitados y opcionalmente se pueden ofrecer en platitos o bandejitas individuales.
  15. Repetir tantas veces como se desee, pues cada vez tomara diferentes matices.
  16. Cuando ya no dé más sabor, poner las hojas utilizadas sobre un plato para su apreciación final, limpiar la tetera con agua caliente y secar efusivamente con una toalla sólo por fuera (el interior se deja secar de forma natural).

Las Fases


Los movimientos anteriores se pueden resumir en las siguientes fases:
  1. "Calentar la Tetera y Templar las Tazas" o "Wēn Hú Tàng Bēi" (溫壺燙杯 o 温壶烫杯). Movimientos del 1 al 5.
  2. "Apreciación del Té" o "Jiàn Shǎng Jiā Míng" (鑒賞佳茗 o 鉴赏佳茗). Movimiento 6.
  3. "El Dragón Entra en el Palacio" o "Wū Lóng Rù Gōng" (烏龍入宮 o 乌龙入宫), sobretodo cuando se usa el té Oolong (también conocido como té azul o té del dragón). Movimientos 7 y 8.
  4. "Emergiendo desde lo Alto de la Tetera" o " Xuán Hú Gāo Chōng" (懸壺高沖 o 悬壶高冲). Movimientos 9 a 12.
  5. "Volver a Bañar al Inmortal" o "Chóng Xǐ Xiān Yán" (重洗仙顏 o 重洗仙颜). Movimiento 13 hasta el final.

Trucos:


  • Verter el líquido desde muy alto cuando se precalienta los utensilios para que la fuerza del agua limpie las impurezas, pero servir desde cerca para que el agua caiga suave sobre las hojas y desprenda su sabor lentamente. Su dicho en chino "Gāo Chōng Dī Zhēn" (高沖低斟 o 高冲低斟).
  • Apreciar el aroma del té es igual de importante que deleitarnos con su sabor, por eso hay que olerlo antes de beberlo.
  • Para saber si el té está listo en la primera infusión, nos podemos fijar en la boquilla de la tetera, cuando ésta suelte una gotita es que ya está listo.
  • Los vasos para beber no deben ser de gran tamaño para evitar que el té se enfríe.
  • Si el invitado quiere transmitir su aprobación debe tomarse la taza en tres sorbos, el primero corto, el segundo más largo y el último muy breve. 
  • Es preferible no lavar las teteras con jabón u otro detergente, mejor sólo con agua caliente y hervir los utensilios para esterilizarlos.
  • Lo ideal sería dejar secar al aire todos los utensilios relacionados con el té sobre la bandeja de té empleada en la ceremonia.
  • La calidad del agua es muy importante para preparar un buen té, asegúrate que no es muy alta en minerales y ni demasiado dura ni demasiado blanda. 
  • Para conocer la temperatura del agua ideal para cada variedad aquí tenéis un resumen.
  • Un buen anfitrión debe estar atento a sus invitados y empezar a preparar la siguiente degustación cuando estén apunto de terminar su taza, no antes para que no se quede frío.
  • Se recomienda ambientar el entorno con música y plantas sin olor para que no interfieran en la degustación olfativa y gustativa del té. Tampoco sería idóneo usar incienso.

¿Os animáis a hacerlo en casa? Los elementos necesarios son muy comunes y es muy fácil hacerse con una bandeja para preparalo.

Leyenda del Té Milky Oolong


El té azul "Milky Oolong" toma su nombre por su sabor cremoso obtenido de forma natural. La leyenda cuenta que es debido a un cambio brusco de la temperatura durante su cosecha.

Se dice que hace mucho tiempo la Luna se enamoró de un cometa que pasó muy cerca de ella, pero desgraciadamente se estrelló sobre la Tierra. La Luna dolorida dejó escapar un gran suspiro tan fuerte que llegó a la Tierra en forma de viento helado... este descenso repentino de las temperaturas afectó sobretodo a los cultivos de té colindantes al aterrizaje del cometa.

Al día siguiente, como de costumbre, los recolectores de té seleccionaron a mano las hojas de té. Lo que les extrañó fue que al tacto las hojas estuvieran más frias de lo habitual. Intrigados fueron a procesar enseguida las hojas recogidas, la impaciencia por degustar el sabor les hizo acortar su proceso de fermentación por eso son tés semifermentados. Pronto saciaron su curiosidad y cuando sus paladares notaron ese mágico sabor, suave y cremoso que les recordaba a la crema de la leche dulce no dudaron en llamarlo "Milky Oolong".

Si os ha gustado su leyenda, su sabor no os decepcionará. Para profundizar en las propiedades del "Té Azul Oolong" pincha aquí.

Beneficios del Té Azul Oolong


Hemos hablado sobre su divina leyenda, su galáctico sabor o del dragón que lleva dentro, ahora os presentamos sus propiedades. Se trata de un té semifermentado por lo que aúna las propiedades del té verde con las del té negro (antioxidante, agiliza la mente, ayuda a eliminar toxinas, mantener la concentración, etc).

La hojas se enrollan en formas de perlas y debido a su proceso de semifermentación es débil en teína y de sabor suave. El porcentaje de fermentación es lo que dará la característica a cada variedad, por ejemplo los Oolong provenientes de China suelen tener de un 12% a un 20% de fermenteación por lo que son más tirando a verdes y los de Taiwán se detienen con un 60% o 70%.

Esta variedad es perfecta para aplicar la técnica del reinfusionado, es decir se pueden volver a infusionar las mismas hojas de forma que siga dando sabor por varias tazas y si lo que se quieres es despertar al dragón mejor poner en práctica el método del "Gong Fu Cha".

Además está recomendado para completar régimenes para pérdida de peso o mantener la silueta, ayudar a nuestro sistema inmunológico y a las defensas, purificar los pulmones e hígados, prevenir la aparición de las bacterias que crean mal olor en nuestro cuerpo, mejorar la piel, proteger nuestro corazón, riñones y eliminar el colesterol.

También se dice que es un buen remedio para sobrellevar la "resaca" por lo que puede ser un bonito detalle de boda ;)

Lo mejor de todo es que no llega a amargar aunque lo dejes más tiempo del indicado, por lo que en "Té Helado" es genial!

Leyenda del "Té Oolong Tit Kon Yum"

El té oolong "Tit Kon Yum" también conocido como "Tie Guan Yin" (铁观音) o "Té de la Diosa de la Compasión de Hierro" tiene su origen en Anxi (Fujian, China) y según cuenta la leyenda en un templo de dicha localidad había una estatua de hierro de la diosa 观音 (también conocida como la bodhisattva de la compasión que siempre observa y presta atención a los sonidos).

Un campesino que siempre pasaba por delante de la diosa cuando iba de camino a su trabajo, se lamentaba de las malas condiciones que tenía el templo, pero como era pobre no sabía cómo podía ayudar. Un mañana se le ocurrió que al menos podía limpiar el templo con su escoba y ofrecer incienso a la diosa; a partir de entonces, así lo hizo todas las semana.

Después de varios meses intentando recuperar el vigor que tuvo el templo hace años, la diosa se le apareció en sueños y le dijo que había una cueva detrás del templo que contenía un tesoro que debía compartir con los demás. Esa mañana después de ofrecer incienso y limpiar fue en busca del tesoro, mas tan sólo encontró un brote de la planta Camelia Sinensis. Extrañado probó a plantarlo a ver que pasaba... La planta creció rápidamente y al hacer la infusión de sus hojas salió un aroma especial y al probarlo le supo extremadamente delicioso.

Cortó esquejes de la planta para compartirlo con sus conciudadanos, tal y como se le indicaba en el sueño. Todos los vecinos plantaron su propia planta, en poco tiempo el té de Anxi ganó renombre por su exclusivo y delicado sabor y pudieron reformar el templo con lo que iban ganando. Como agradecimiento nombraron el té con el nombre de la diosa.

Una ventaja de este té es que no amarga aunque lo dejemos mucho tiempo reposando, si quieres conocer sus beneficios mira este post.

Camellia Sinensis: La planta del té

En muchas de las entradas hemos hablado que todas las variedades de té provienen de la misma planta, la Camellia Sinensis, en este post intentaremos saciar vuestra curiosidad. "Camellia Sinensis" es el nombre latín de esta planta, de él se desglosa que es de la familia de las "Camelias" y que es de origen chino (Sinensis en latín se refiere a "Chino"). Es un arbusto que puede llegar a crecer más de 10 metros por lo que también se le puede llamar "árbol" de té (no confundir con la Melaleuca Alternifolia a la que también se la conoce como "Árbol de Té de Hojas Angostas" o simplificando "Árbol de Té"), pero habitualmente se recorta por debajo de los 2 metros para que sea más fácil su recolecta.

Las condiciones climáticas óptimas para el cultivo de la Camellia Sinensis son de 70 a 310 cm. de precipitaciones anuales y una media de 14 a 27 Cº de temperatura. Es decir, un clima húmedo en verano y fresco en invierno (pero no congelado, ni seco).

Las flores son blancas o amarillentas, tiene entorno a los 5 o 7 pétalos y alcanza los 2 o 4 cm. de diámetro, son hermafromidtas y sólo se reproducen gracias a la polinización de las abejas; su fruto es capsular y contiene las semillas.

Su hoja es perenne, con forma eliptica y ronda de 4 a 15 cm. de longitud y de 2 a 5 cm. de ancho. En ellas se concentra tan sólo un 4% de teína. Según van creciendo las hojas (cuanto más oscuras, más maduras) va modificandose su composición química por eso podemos disfrutar de tantas variadades de té con diferentes propiedades: blanco, verde, azulrojo, negro.

Por ejemplo, una de las propiedades menos conocidas del té es su alto contenido en "Vitamina C", pero para no hacer muy extensa esta entrada podéis consultar todos sus beneficios bajo la etiqueta de "Propiedades". 

Colores del té

No sé si a vosotros os habrá pasado, pero yo antes no sabía que los tés tenían tantos colores: blanco, amarillo, verde, azul, rojo, negro... y la verdad es que no me gusta mucho diferenciarlos de esa forma. Por un lado, no es algo estandarizado a nivel internacional, por ejemplo, en China no existe el "Té Negro" porque se refieren a él como 紅茶 (Hong Cha) que traducido significa "Té Rojo" y en Japón llamán "お茶" (Ocha) al "Té Verde" que no tiene nada que ver con ningún color.

Por otro lado, crean confusión, sí, porque en occidente se pone el nombre por el color de la hoja de té procesada y en oriente más bien por el color de la bebida resultante, así que no me sorprende nada cuando un cliente me mira extrañado cuando le doy a probar un té muy oscuro casi negro y le digo que es té rojo... Y finalmente, ocultan información o mejor dicho no explican, por eso sería mejor si se clasificaran en té fermentado, semifermentado y sin fermentar , pues todos esos colores proceden de la misma planta (Camellia Sinensis).

Lo que marca diferencia entre una variedad y otra es la tierra en la que se cultiva, el tiempo de fermentación y su proceso de secado, eso es lo que logra tantos matices de sabor y también lo que hace que ofrezcan diversas propiedades entre unos y otros. A modo de resumen podríamos esquematizar la clasificación en:
  • Sin fermetar (Blanco y Verde), no ha sufrido proceso de oxidación y por tanto (a la hora de hacer el té) la temperatura del agua no debe superar los 80º para no quemar la hoja y así no salga un toque amargo. Por eso mismo, mantienen las hojas con el máximo de antioxidantes y son bajos en teína, por lo tanto favorecen la meditación y retrasan el envejecimiento de las células. Dentro de estos se encuentra el "Pai Mu Tan", "Sencha", "Templo del Cielo", etc.
  • Semifermentado (Amarillo y Azul), tienen un proceso de oxidación corto, la temperatura del agua puede llegar a los 85º en la mayoría de los casos y combinan las propiedades de un té sin fermentar y un té fermentado, es decir, retrasan el envejecimiento, ayudan a eliminar toxinas y grasas, activan el cuerpo y agilizan la mente... Por otro lado, sería un bonito detalle de boda pues muchos lo recomiendan como remedio para sobrellevar la resaca. El más conocido es el "Oolong" o "Té del Dragón".
  • Fermentado (Rojo y Negro), al haber pasado por un proceso de fermentación son más resistentes a altas temperaturas del agua aunque no más de 95-100º, son los que contienen menos antioxidantes (pero también tienen) y más teína, por lo tanto los que más nos ayudan a mantener la concentración, a procesar la información, agilizar el cuerpo y mantenernos activos. Aquí se encuadran el clásico "English Breakfast", "Assam", "Darjeeling", "Ceylan" o el "Pu-Erh" (té rojo de Yunnan)
Como podéis ver, todos los tipos de té son saludables y nos ayudan a cuidarnos. Si lo estás tomando como complemento a un régimen te damos pistas para que lo adaptes a tus necesidades:
  • El té fermentado nos da mayor sensación de saciedad y activa nuestro cuerpo olvidando la pereza para hacer deporte y si es "Pu-Erh" además ayudará a quemar grasas y sentirnos menos hinchados.
  • El té sin fermentar nos mantiene hidratados y nos depura eliminando toxinas y líquidos.
  • El té semifermentado combina las propiedades de los anteriores.
* (Siempre recomendamos tomar té, rooibos o cualquier otra infusión como prevención más que para curar, pues sus efectos no son inmediatos y lo que hace que permanezcamos sanos es tener hábitos saludables a diario).
Es gracioso cuando un chino llega a España y lee en la carta de té que hay "Té Negro" y lo piden para probar porque no lo conocían y cuando toman el primer sorbo dicen... pero si es "Hong Cha" (té rojo en su pais), jejeje. ¿Has tenido anécdotas divertidas con los colores del té?
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...